El vicario general de Salamanca, Tomás Durán, subraya que la casilla 105 no cuesta dinero y permite sostener la labor social, educativa y pastoral de la Iglesia.
La tradición salmantina invita a reflexionar sobre la exclusión social y la realidad de las personas privadas de libertad.
La propuesta, que combina teatro y música, se representará el 28 de abril en el CAEM con dos funciones abiertas al público.
