La parroquia de Sant Agustí, en el corazón del Raval barcelonés, se alista para la visita del Papa León XIV prevista para junio. El viaje forma parte de su recorrido apostólico por Cataluña, confirmado por la Santa Sede tras la publicación del programa oficial.
Además de Sant Agustí, el pontífice visitará Montserrat, la Sagrada Familia y Montjuïc. En el Raval se reunirá con la comunidad parroquial y conocerá varios proyectos sociales del barrio. La visita reviste un significado especial: León XIV busca contacto directo con la vida parroquial y la diversidad cultural de uno de los espacios más multiculturales de la ciudad.
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En la plaza de Sant Agustí crece la expectación entre vecinos y comerciantes. Víctor, trabajador del bar Limbo, expresó su entusiasmo: su madre en Perú sigue con especial emoción la cercanía del Papa. Aunque su propia práctica religiosa es menos activa, reconoce la importancia del evento. La conexión de León XIV con Perú —donde pasó más de dos décadas como misionero y obispo— es un tema recurrente en las conversaciones del barrio.
La seguridad ha centrado buena parte de los comentarios en el Raval. Operativos del Vaticano han realizado inspecciones en la zona, y algunos comerciantes expresan preocupación por el impacto económico. Temen que las restricciones de seguridad afecten sus ventas no solo el día del evento, sino también en los días previos.
Ricardo, trabajador de otro establecimiento próximo, ha notado el aumento de presencia policial y comenta que la plaza experimentará cambios significativos durante la visita. Dentro de la parroquia, los operarios acondicionar el espacio bajo supervisión del rector Faustino Mlelwa, quien se muestra emocionado ante la llegada de León XIV, a quien conoce desde hace más de veinte años.
La confirmación de la visita ha generado orgullo y asombro entre los habitantes del Raval, que se preparan para recibir al primer Papa agustino y norteamericano de la historia en uno de los rincones más emblemáticos y diversos de Barcelona.
