El Papa León XIV convirtió su homilía del Domingo de Ramos en una condena rotunda de la guerra. Presentando a Jesucristo como “Rey de la paz”, advirtió que nadie puede invocar a Dios para justificar la violencia. En la celebración litúrgica de este domingo en.
El Papa León XIV convirtió su homilía del Domingo de Ramos en una condena rotunda de la guerra. Presentando a Jesucristo como “Rey de la paz”, advirtió que nadie puede invocar a Dios para justificar la violencia. En la celebración litúrgica de este domingo en la Plaza de San Pedro, el Pontífice contrapuso la mansedumbre de Cristo a la lógica del enfrentamiento y lanzó un llamamiento directo al desarme y a la fraternidad. Desde el inicio, León XIV situó la Pasión del Señor como una revelación del amor de Cristo por la humanidad, invitando a los fieles a contemplar a Jesús en el camino de la cruz. “Mientras Jesús recorre el camino de la cruz, nos ponemos detrás de Él y seguimos sus pasos”, afirmó, antes de subrayar que caminar con Él es contemplar “su pasión por la humanidad, su corazón que se rompe, su vida que se convierte en un regalo de amor”. El núcleo del mensaje giró en torno a esa imagen de Cristo como “Rey de la.
