Obispos de varios países denuncian una “grave violación de la libertad religiosa” y reclaman paz en Tierra Santa. La prohibición a dos líderes de la Iglesia de celebrar el Domingo de Ramos en la basílica del Santo Sepulcro ha provocado una fuerte reacción en el.
Obispos de varios países denuncian una “grave violación de la libertad religiosa” y reclaman paz en Tierra Santa. La prohibición a dos líderes de la Iglesia de celebrar el Domingo de Ramos en la basílica del Santo Sepulcro ha provocado una fuerte reacción en el ámbito eclesial internacional, con pronunciamientos de diversas conferencias episcopales que denuncian el hecho y reclaman el respeto a la libertad religiosa. El incidente ocurrió el 30 de marzo de 2026, cuando la Policía israelí impidió el acceso al Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, y al padre Francesco Ielpo, Custodio de Tierra Santa, cuando se dirigían a presidir la celebración en uno de los lugares más sagrados del cristianismo. Según informa agensir.it, el hecho ha sido ampliamente condenado por representantes de la Iglesia en distintos países, que lo consideran un episodio sin precedentes en un momento especialmente sensible como el inicio de la Semana Santa. El Cardenal Matteo Zuppi, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, expresó su “dolor y sdegno” ante lo sucedido, calificándolo.
