El Santuario de Lourdes ha solicitado ayuda para la conservación de su viacrucis monumental, que presenta un notable deterioro tras más de un siglo de existencia. El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, ubicado en Francia, ha lanzado un llamamiento de auxilio para la conservación.
El Santuario de Lourdes ha solicitado ayuda para la conservación de su viacrucis monumental, que presenta un notable deterioro tras más de un siglo de existencia. El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, ubicado en Francia, ha lanzado un llamamiento de auxilio para la conservación del viacrucis monumental, inaugurado en 1912 en la colina de Espélugues. Este recorrido de 1.500 metros, adornado con 115 figuras de hierro fundido de aproximadamente dos metros de altura, es transitado anualmente por miles de peregrinos que meditan sobre los misterios de la Pasión de Cristo. El estado actual de las esculturas es alarmante, según ha indicado el santuario. Se han detectado “grietas estructurales, elementos metálicos oxidados o perforados, pérdida de material, armazones expuestos y restauraciones obsoletas”. La vegetación y la humedad han causado un impacto negativo en las imágenes del viacrucis, que se encuentran en un entorno natural propenso a estos problemas. La pintura de las esculturas está “muy deteriorada, descascarándose o dañándose frecuentemente por goteos”, y la presencia de vegetación, musgo y humedad.
