Investigaciones genéticas refuerzan la hipótesis de que el lienzo de Turín estuvo en el Cercano Oriente y en entornos salinos. Nuevas investigaciones científicas sobre el ADN presente en la Sábana Santa de Turín apuntan a su posible paso por el Medio Oriente, reforzando algunas de.
Investigaciones genéticas refuerzan la hipótesis de que el lienzo de Turín estuvo en el Cercano Oriente y en entornos salinos. Nuevas investigaciones científicas sobre el ADN presente en la Sábana Santa de Turín apuntan a su posible paso por el Medio Oriente, reforzando algunas de las hipótesis históricas sobre el origen de esta reliquia. El estudio, que será publicado próximamente y ya está disponible en formato pre-print, ha sido elaborado por el profesor Gianni Barcaccia, especialista en Genética y Genómica de la Universidad de Padua, junto a otros investigadores. Entre ellos figura también el profesor Pier Luigi Baima Bollone, pionero en el análisis de la Sábana en los años ochenta, quien llegó a identificar sangre humana del grupo AB en el lienzo. Los resultados se apoyan en investigaciones previas publicadas en 2015 en Nature Scientific Reports, donde se detectó ADN procedente de personas que habían estado en contacto con la Sábana a lo largo de los siglos. En ese análisis, más del 55,6% del material genético correspondía a poblaciones del.
