Más de mil personas recibieron el bautismo en la Vigilia Pascual en las dos parroquias que los Misioneros Javerianos atienden en la diócesis de Pala, en el sur de Chad. Un signo de vitalidad eclesial que contrasta con la pobreza material y las dificultades que.
Más de mil personas recibieron el bautismo en la Vigilia Pascual en las dos parroquias que los Misioneros Javerianos atienden en la diócesis de Pala, en el sur de Chad. Un signo de vitalidad eclesial que contrasta con la pobreza material y las dificultades que marcan la vida cotidiana en la región. La misión en Chad se despliega en un territorio de escasos recursos, clima desafiante y complejidades sociales profundas. Pese a ello, la Iglesia crece. Los Misioneros Javerianos que trabajan en Pala documentan esa realidad a través de testimonios concretos: caminos polvorientos por falta de lluvia, comunidades que luchan por subsistir, historias como la de Blandine, una joven madre de 24 años abandonada por su pareja, que vive con el temor de perder a sus hijos cuando crezcan según las costumbres locales. El misionero Antonio Serrano comparte regularmente estas escenas. Pero la pregunta que surge con frecuencia entre quienes conocen su trabajo es directa: "¿Por qué haces esto?". El padre Sergio Galimberti, también misionero en Pala, ha respondido a.
