Pablo Muñoz destaca la “ebullición tremenda” en Yaundé y subraya el papel de las Obras Misionales Pontificias en una Iglesia joven y en crecimiento. La llegada del Papa León XIV a Camerún ha desatado una gran expectación en todo el país, donde la Iglesia vive.
Pablo Muñoz destaca la “ebullición tremenda” en Yaundé y subraya el papel de las Obras Misionales Pontificias en una Iglesia joven y en crecimiento. La llegada del Papa León XIV a Camerún ha desatado una gran expectación en todo el país, donde la Iglesia vive con alegría y esperanza esta segunda etapa del viaje apostólico por África. “Se siente el calor de la gente”, resume el misionero español Pablo Muñoz, que describe un ambiente de “ebullición tremenda” en la capital, Yaundé. Muñoz, sacerdote de la Fraternidad Misionera Verbum Dei y natural de Ciudad Real, lleva más de dos años en Camerún tras décadas de misión en otros países. En una entrevista concedida a las Obras Misionales Pontificias (OMP), explica cómo la visita del Papa se está viviendo como una auténtica fiesta. “Todas las parroquias están movilizadas, se han repartido las zonas por donde va a pasar el Papa para que pueda sentir el calor del pueblo camerunés”, señala. La preparación ha llegado incluso a lo visible: se ha diseñado una.
