El arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta, ha animado a los fieles a vivir la misericordia en lo cotidiano, recordando que no se trata de un ideal abstracto, sino de una actitud concreta que transforma la vida diaria. En su carta semanal con motivo del.
El arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta, ha animado a los fieles a vivir la misericordia en lo cotidiano, recordando que no se trata de un ideal abstracto, sino de una actitud concreta que transforma la vida diaria. En su carta semanal con motivo del II Domingo de Pascua y Domingo de la Divina Misericordia, el prelado subraya que la verdadera compasión se expresa especialmente en los gestos sencillos y ocultos. La misericordia se vive en lo pequeño Iceta insiste en que la misericordia no es algo extraordinario o puntual: “Ejercer la misericordia no consiste en un gesto ocasional, sino en la vida misma”. Según explica, se trata de una forma de vivir que se concreta en cada relación y en cada encuentro diario. Amar sin buscar reconocimiento El arzobispo pone el acento en la dimensión silenciosa de la caridad: “No es el gesto amable en público, sino levantar en silencio el peso del otro”. De este modo, invita a acompañar al que sufre sin esperar reconocimiento ni aplausos. La.
