La acción de los soldados israelíes ha generado una fuerte controversia en la región. El 21 de abril, el ejército israelí anunció que dos de sus soldados recibirían un mes de prisión tras la profanación de una estatua de Jesús en el sur del Líbano.
La acción de los soldados israelíes ha generado una fuerte controversia en la región. El 21 de abril, el ejército israelí anunció que dos de sus soldados recibirían un mes de prisión tras la profanación de una estatua de Jesús en el sur del Líbano, un incidente que tuvo lugar el 20 de abril. La acción, que fue captada en imágenes que se difundieron rápidamente en redes sociales, mostró a uno de los soldados golpeando la cabeza de la figura religiosa en el pueblo maronita de Debel, cercano a la frontera con Israel. Según un comunicado de las Fuerzas de Defensa de Israel (Tsahal), el soldado que dañó la estatua y el que documentó el acto no participarán más en operaciones de combate y cumplirán 30 días de detención militar. La investigación militar concluyó que el comportamiento de los soldados se apartaba de los valores y órdenes de Tsahal, que enfatizó que sus operaciones en el Líbano están dirigidas exclusivamente contra el grupo terrorista Hezbollah y no contra la población.
