Ser católico en Nigeria, uno de los países donde más cristianos son asesinados por su fe, supone un desafío constante. Pero dar el paso hacia el sacerdocio implica aún más: asumir un riesgo real. En este contexto, 27 jóvenes del seminario St. Pius X, en.
Ser católico en Nigeria, uno de los países donde más cristianos son asesinados por su fe, supone un desafío constante. Pero dar el paso hacia el sacerdocio implica aún más: asumir un riesgo real. En este contexto, 27 jóvenes del seminario St. Pius X, en la archidiócesis de Onitsha, viven un año clave para discernir su vocación. Se trata de un seminario propedéutico, una etapa previa al ingreso en el Bigard Memorial Seminary —el mayor seminario del mundo— en la que los candidatos profundizan en su formación espiritual, humana y académica antes de tomar una decisión definitiva. Durante este “año espiritual”, los seminaristas alternan la oración, el estudio y el trabajo manual. La vida cotidiana incluye el cultivo del huerto y el cuidado de la granja, en una apuesta por la autosuficiencia y como preparación para una futura vida pastoral cercana a la realidad de sus fieles. La dimensión espiritual ocupa un lugar central, con tiempos dedicados a la adoración eucarística, el rezo del rosario y la vivencia del calendario.
