La reciente muerte de dos jóvenes católicos en Balochistán ha desatado una ola de protestas entre la comunidad cristiana, que enfrenta una creciente persecución en la región. Este trágico suceso pone de relieve la vulnerabilidad de esta minoría religiosa en Pakistán.
Ayush Michael y Dominic Laazar fueron asesinados el 8 de julio por motociclistas en Mastung, un distrito donde la comunidad cristiana es extremadamente pequeña y está compuesta por aproximadamente 50 familias. La mayoría de ellos son migrantes de la región de Punjab y representan menos del 0,5% de la población total de Balochistán, que asciende a casi 15 millones. Su situación es crítica, ya que se dedican principalmente a trabajos de saneamiento y carecen de recursos para protegerse.
Último boletín
Tras el ataque, se llevaron a cabo protestas el 11 de julio, donde los manifestantes bloquearon la carretera nacional Quetta-Karachi durante más de tres horas. Durante un servicio conmemorativo, el padre Samson Shakir destacó la difícil situación que enfrenta la comunidad. Además, analistas de seguridad han advertido sobre la creciente presencia del Estado Islámico-Khorasan en la región, lo que agrava la situación de inseguridad. Para más información, puedes consultar la noticia original en este enlace.
Los comentarios están cerrados para esta noticia.
