El Pontífice, León XIV, realizó una peregrinación sorpresa a santuarios benedictinos en Italia, acompañando a su hermano mayor. Esta visita, que incluyó el Santuario de la Santísima Trinidad y la Sagrada Cueva en Subiaco, destaca su deseo de acercarse a la espiritualidad y la comunidad religiosa.
El 22 de julio, León XIV llevó a cabo una excursión por carretera desde Castel Gandolfo hacia el Santuario de la Santísima Trinidad, ubicado a más de 1.370 metros sobre el nivel del mar. Este santuario, construido en la roca, es un lugar de gran atracción para los peregrinos, especialmente en los días posteriores a Pentecostés. Durante su visita, el Papa oró ante un fresco histórico y se dirigió a los fieles, recordando la búsqueda de Dios en sus corazones.
Último boletín
Posteriormente, el Pontífice se trasladó a Subiaco, donde oró en el Monasterio de San Benito y la Sagrada Cueva, un lugar emblemático de la vida del santo. Allí, besó la rodilla de la estatua de San Benito y dirigió una oración a los presentes. La peregrinación incluyó un almuerzo con la comunidad benedictina en el Monasterio de Santa Escolástica, un sitio con un rico patrimonio histórico y espiritual.
Para más detalles sobre esta peregrinación, puedes consultar la noticia original en texto ancla natural.
