El obispo de Richmond, Monseñor Barry C. Knestout, ha expresado su oposición a una enmienda que se votará el 3 de noviembre. Esta enmienda permitiría abortos sin restricciones, lo que, según él, vulneraría derechos fundamentales de la vida humana. Su carta a los fieles subraya la importancia de proteger la vida desde la concepción.
Monseñor Knestout advierte que la enmienda, conocida como "enmienda sobre el derecho a la libertad de reproducción en Virginia", busca incluir en la constitución estatal un derecho al aborto prácticamente ilimitado. Esto permitiría la práctica del aborto en cualquier momento del embarazo, incluso hasta el momento del nacimiento. El obispo considera que la protección de la vida humana inocente es un derecho humano fundamental.
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El obispo también ha manifestado su preocupación por los riesgos que esta enmienda podría acarrear para la salud de las mujeres. Asegura que podría eliminar regulaciones sanitarias que las protegen y permitir que personas no médicas realicen abortos en los segundos y terceros trimestres. Además, menciona que podría permitir que un bebé muera tras un intento de aborto, lo que violaría su derecho a recibir atención médica.
En su misiva, Knestout llama a los católicos a formarse en la fe y a defender la dignidad de toda vida humana. Les anima a votar en contra de esta enmienda, reafirmando que "toda vida es sagrada". Para más información, puedes consultar la noticia original en este enlace.
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