Expertos aclaran que no hay relación directa entre la fecundación in vitro y el cáncer, aunque advierten de posibles riesgos hormonales
El diagnóstico de cáncer de estómago en fase avanzada de una joven madre de 33 años ha reavivado el debate sobre la posible relación entre la fecundación in vitro (FIV) y el desarrollo de enfermedades oncológicas.
Según informa acnmex.com, Valeria Chekalina, diagnosticada con cáncer de estómago en etapa 4 con múltiples metástasis, compartió recientemente que había recurrido en varias ocasiones a tratamientos de FIV. Esta revelación ha suscitado inquietudes y numerosas preguntas acerca de si este procedimiento podría estar vinculado con su enfermedad.
Ante estas dudas, la ginecóloga Marina Khabarova, de la Clínica Universitaria RUDN, ha explicado que no existe evidencia científica que establezca una relación directa entre la FIV y el cáncer. “La FIV no inicia el cáncer desde cero”, afirmó, subrayando que el riesgo no radica en el procedimiento en sí, sino en los elevados niveles de estrógeno utilizados durante la estimulación ovárica.
Las estadísticas actuales, según la especialista, no muestran un aumento significativo en la incidencia de cáncer entre mujeres que se someten a estos tratamientos. No obstante, reconoció que los cambios hormonales podrían activar problemas latentes en el organismo.
En el caso concreto de Chekalina, el diagnóstico de cáncer de estómago plantea interrogantes adicionales, ya que este tipo de tumor no está directamente relacionado con los órganos reproductivos ni con las hormonas sexuales. Khabarova insistió en que no hay pruebas de que la FIV cause metástasis ni agrave este tipo de cáncer.
Sin embargo, advirtió que cualquier intervención médica puede suponer un estrés para el sistema inmunitario, lo que podría influir en el estado general de salud del paciente.
Más allá de este caso, los especialistas recuerdan que la fecundación in vitro no está exenta de riesgos. Entre ellos destacan el embarazo ectópico y el síndrome de hiperestimulación ovárica, una de las complicaciones más graves, que puede provocar un aumento significativo del tamaño de los ovarios y requerir atención médica urgente.
“La fecundación in vitro es un procedimiento médico serio, no solo una forma de planificar tener un hijo rápidamente”, concluyó Khabarova, insistiendo en que su indicación principal debe ser tratar problemas de infertilidad o la imposibilidad de concebir de forma natural.
