El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, presidió la Eucaristía en el Encuentro de la Esperanza, subrayando la importancia de la sinodalidad y la misión de la Iglesia en el mundo actual.
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La primera fase del Encuentro de la Esperanza tuvo lugar hoy, 29 de noviembre, en la Facultad de Teología de Sevilla y concluyó con la celebración de la Eucaristía en la capilla del Seminario Metropolitano. La misa fue presidida por el arzobispo José Ángel Saiz Meneses y concelebrada por Luis Marín, subsecretario del Sínodo, junto a numerosos sacerdotes participantes en este encuentro diocesano.
En su homilía, el arzobispo destacó la importancia de ser una Iglesia que peregrina con esperanza, guiada por los principios de comunión, participación y misión. Subrayó cómo Luis Marín ayudó a contemplar con claridad a la Iglesia en estado de sinodalidad, abierta al Espíritu Santo y dispuesta a servir al mundo con esperanza, pues esta sinodalidad forma parte esencial de su naturaleza y misión.
José Ángel Saiz Meneses insistió en que, ante un mundo donde muchos corazones se muestran cansados o desorientados, la Iglesia debe ofrecer un testimonio firme de esperanza sostenida por la gracia divina. Recordó los frutos del Año Santo, destacando cómo Dios ha acompañado a lo largo de su historia diocesana y ha hecho fecunda la vida de numerosas personas que se han convertido en signos vivos de esperanza para sus comunidades.
Por último, el arzobispo insistió en las ideas centrales del encuentro: comunión, participación y misión. Explicó que comunión implica escucharse mutuamente, orar juntos y superar las divisiones; participación exige corresponsabilidad activa en la misión; mientras que misión significa salir al encuentro del mundo para anunciar y servir, siendo así una Iglesia en salida que proclama el Evangelio con alegría.
