Rosa López y Alfonso Ibáñez alertan de la presión sobre la asignatura y piden una educación que forme “la mente y el corazón”. “La única presencia de la Iglesia en la escuela pública es a través de la asignatura de Religión”. Con esta afirmación, los.
Rosa López y Alfonso Ibáñez alertan de la presión sobre la asignatura y piden una educación que forme “la mente y el corazón”. “La única presencia de la Iglesia en la escuela pública es a través de la asignatura de Religión”. Con esta afirmación, los nuevos responsables de Enseñanza y Pastoral Educativa de la Archidiócesis de Valencia, Rosa López y Alfonso Ibáñez, han puesto el foco en la situación actual de la educación y en los desafíos que afronta la formación integral de los alumnos. Ambos, recientemente nombrados por el arzobispo, advierten de una crisis profunda en el sistema educativo. “Estamos en una crisis de qué es ser persona, qué es un ser humano”, señala López, quien lamenta que se haya perdido el enfoque esencial de la educación: “Nos hemos equivocado con las preguntas. hemos dado muchas respuestas científicas y tecnológicas, pero pocas sobre la esencia de la persona”. En este contexto, defienden el papel clave de la asignatura de Religión, no solo desde el punto de vista espiritual, sino.
