El Jueves Santo es uno de los días más intensos y profundos de la Semana Santa. En él se concentran algunos de los momentos más decisivos de la vida de Jesucristo, aquellos que preceden directamente a su Pasión. Durante esta jornada, la Iglesia conmemora tres.
El Jueves Santo es uno de los días más intensos y profundos de la Semana Santa. En él se concentran algunos de los momentos más decisivos de la vida de Jesucristo, aquellos que preceden directamente a su Pasión. Durante esta jornada, la Iglesia conmemora tres escenas fundamentales: la Última Cena, el lavatorio de los pies y la oración en el huerto de Getsemaní. Son tres momentos distintos, pero estrechamente vinculados, que permiten comprender el núcleo del mensaje cristiano. ¿Qué sucedió en cada uno de ellos y qué significado tienen en la actualidad? La Última Cena: el origen de la Eucaristía El Jueves Santo comienza con el recuerdo de la Última Cena, cuando Jesús se reúne por última vez con sus discípulos antes de su pasión. En esa cena, celebrada en el contexto de la Pascua judía, Jesús realiza un gesto que marcará para siempre la vida de la Iglesia: toma el pan y el vino y los convierte en su Cuerpo y su Sangre. Con las palabras —"haced esto en.
