El Viernes Santo es uno de los días más importantes y sobrecogedores del calendario cristiano. En él se conmemora la muerte de Jesucristo en la cruz, el momento central de la Pasión. Sin embargo, quien acude a una iglesia ese día puede notar algo distinto.
El Viernes Santo es uno de los días más importantes y sobrecogedores del calendario cristiano. En él se conmemora la muerte de Jesucristo en la cruz, el momento central de la Pasión. Sin embargo, quien acude a una iglesia ese día puede notar algo distinto: no hay misa como tal. En su lugar, se celebran los llamados oficios del Viernes Santo, una liturgia diferente, marcada por el silencio, la sobriedad y el recogimiento. Pero ¿qué son exactamente los oficios y qué significan? Por qué el Viernes Santo no se celebra misa Una de las claves para entender este día es que la Iglesia no celebra la Eucaristía el Viernes Santo. Esto se debe a que se recuerda la muerte de Cristo. La misa es, para los cristianos, la actualización del sacrificio de Jesús, pero en este día la Iglesia se detiene para contemplar ese sacrificio en sí mismo. Por eso, el Viernes Santo es un día litúrgicamente único: no hay consagración del pan y el vino, y el altar permanece.
