La visita del Papa León XIV a Argelia dejó una profunda huella en la pequeña comunidad cristiana del país, especialmente entre las Hermanitas de los Pobres de Annaba. La hermana Carmen María de Justín, religiosa española, recibió al Pontífice en el hogar de acogida para.
La visita del Papa León XIV a Argelia dejó una profunda huella en la pequeña comunidad cristiana del país, especialmente entre las Hermanitas de los Pobres de Annaba. La hermana Carmen María de Justín, religiosa española, recibió al Pontífice en el hogar de acogida para ancianos que gestionan junto a la Basílica de San Agustín. En declaraciones a las Obras Misionales Pontificias, la religiosa relató la emoción del encuentro: "Fue una sorpresa muy grande y una recompensa a nuestro trabajo". La visita permitió a cada hermana acercarse personalmente al Papa en un ambiente de cercanía que marcó profundamente a la comunidad. Carmen María fue la primera en saludarle y le entregó un regalo en nombre de la congregación. El momento se tornó especial cuando, al dirigirse al Papa en español, este le respondió en la misma lengua "con mucha alegría". Después, León XIV se acercó a los ancianos del centro, un gesto que, según la religiosa, le conmovió profundamente. El hogar acoge actualmente a 41 mayores, en su mayoría musulmanes.
