
El obispo Johan Bonny de Amberes ha iniciado un programa de formación para hombres casados con el objetivo de ordenarlos sacerdotes antes de 2028. Esta medida responde a la crisis de vocaciones en su diócesis, donde quedan menos de 70 sacerdotes menores de 70 años.
La iniciativa fue anunciada en marzo y busca abordar la urgente necesidad de clero en la diócesis belga. Bonny ha declarado que "la necesidad me obliga" a encontrar soluciones extraordinarias. La formación se lleva a cabo de manera "transparente pero discreta", siguiendo un esquema similar al de los seminaristas convencionales.
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Jueves, 5 de noviembre
Los criterios de selección incluyen una edad mínima de 35 años, el consentimiento de la esposa, una vida familiar estable y la ausencia de hijos pequeños. En su carta pastoral, Bonny planteó que la cuestión no es si se pueden ordenar hombres casados, sino cuándo y quién lo hará. Además, ha abordado la crisis de abusos y la necesidad de abrir el sacerdocio a las mujeres, desafiando la doctrina católica.
La falta de sacerdotes ha afectado a hospitales, escuelas y grupos juveniles. La formación de estos hombres ya ha comenzado, mientras se espera una respuesta de Roma. Para más información, consulta el artículo completo en texto ancla natural.