Schneider pide a León XIV evitar un cisma con la Sociedad de San Pío X

Schneider pide a León XIV evitar un cisma con la Sociedad de San Pío X

El obispo Athanasius Schneider ha dirigido un llamamiento al Papa León XIV para evitar una ruptura definitiva con la Sociedad de San Pío X tras el anuncio de nuevas consagraciones episcopales.

En un contexto de creciente tensión dentro de la Iglesia Católica, el obispo auxiliar de Astana, Athanasius Schneider, ha publicado un mensaje dirigido al Papa León XIV en el que pide a la Santa Sede a actuar con generosidad pastoral y a buscar la unidad eclesial con la Sociedad de San Pío X (SSPX), que ha anunciado la intención de proceder con consagraciones episcopales pese a las advertencias vaticanas que califican esta acción como una ruptura decisiva de la comunión eclesial, es decir, un cisma Como adelanta dianemontagna.substack.com.

El prelado, que ha desempeñado funciones como visitador vaticano en los seminarios de la SSPX, conoce de primera mano la estructura y la realidad de esta sociedad sacerdotal tradicional. Su llamado se produce en medio de un intenso debate dentro del mundo católico, donde las opiniones oscilan entre la esperanza prudente de reconciliación y la exigencia de medidas disciplinarias más severas.

Schneider advierte al Santo Padre sobre la importancia de no desaprovechar este “momento verdaderamente providencial” para otorgar el mandato apostólico que legitime las consagraciones episcopales, ya que renunciar a esta oportunidad podría consolidar una división dolorosa y evitable con la SSPX, una fractura que la historia no pasaría por alto.

En un tiempo en que la Iglesia promueve la sinodalidad, la amplitud pastoral y la inclusión eclesial, el obispo subraya que la unidad auténtica debe extenderse también a los fieles vinculados a la Sociedad de San Pío X. La decisión que tome el Papa determinará si este episodio se recordará como un gesto de construcción de puentes o como una separación innecesaria.

En su escrito, Schneider analiza la compleja situación canónica y teológica que rodea las consagraciones episcopales sin el consentimiento explícito del Papa, recordando que en la historia de la Iglesia, especialmente en la era patrística, no siempre se consideró tal acto como un cisma. Cita ejemplos históricos, como la desobediencia de San Atanasio al Papa Liberio o las consagraciones secretas del cardenal Iosif Slipyj en 1977, que no fueron sancionadas con excomunión, para ilustrar que la relación entre obediencia y comunión episcopal ha tenido matices a lo largo de los siglos.

El obispo también denuncia la confusión generada por ciertas ambigüedades doctrinales y litúrgicas derivadas del Concilio Vaticano II y la reforma litúrgica posterior, que han sembrado incertidumbre en la fe y la práctica de muchos fieles. En este sentido, valora el papel de la SSPX como una voz crítica que busca preservar la claridad doctrinal y la pureza litúrgica, motivada por un amor sincero a la Iglesia y al Papa.

Schneider recuerda las palabras del arzobispo Marcel Lefebvre, fundador de la SSPX, quien afirmó su fidelidad a la sucesión petrina y su rechazo a la degradación de la fe, la moral y la liturgia, insistiendo en que no desean separarse de la Iglesia sino contribuir a su continuidad y unidad.

El obispo propone que la Santa Sede permita a la SSPX participar en un diálogo teológico constructivo para aclarar y, si es necesario, corregir las declaraciones ambiguas del Concilio Vaticano II, respetando la distinción entre la doctrina revelada y las orientaciones pastorales sujetas a interpretación y desarrollo.

Asimismo, Schneider cuestiona la exigencia de la Santa Sede de que la SSPX acepte plenamente las enseñanzas pastorales posteriores al Concilio como condición para la comunión, cuando la propia profesión de fe de la Sociedad coincide con la formulada por los Padres del Concilio Vaticano II, conocida como la Profesión de Fe Tridentina-Vaticana.

El obispo recuerda las palabras del Papa León XIV en la Vigilia Ecuménica de enero de 2026, donde afirmó que ya existe unidad entre católicos y cristianos no católicos en la fe esencial, y plantea cómo conciliar esta afirmación con la negativa a reconocer la comunión doctrinal con la SSPX, que profesa la misma fe fundamental.

Finalmente, Schneider hace un llamamiento fraterno y respetuoso al Santo Padre para que conceda el mandato apostólico para las consagraciones episcopales de la SSPX, resaltando que esta decisión no supondría pérdida alguna para la Iglesia, sino que sería un acto ejemplar de construcción de puentes y de caridad pastoral hacia miles de fieles que se sienten en una periferia eclesial.

El obispo concluye recordando la exhortación del Papa Benedicto XVI sobre la necesidad de evitar que las divisiones se consoliden por falta de esfuerzos reconciliadores, y subraya que la Santa Sede ha mostrado generosidad con otras realidades, como el Partido Comunista de China, mientras que los fieles de la SSPX son tratados como ciudadanos de segunda categoría.

Este mensaje, que refleja una profunda preocupación por la unidad de la Iglesia y el bienestar espiritual de numerosos fieles, ha sido difundido en exclusiva por dianemontagna.substack.com, donde puede consultarse el texto íntegro de la apelación del obispo Athanasius Schneider al Papa León XIV. La información completa puede consultarse en dianemontagna.substack.com.

Comentarios
0
Manuel Padilla
42 minutos hace
La apelación de Schneider al Papa es una incapacidad manifiesta para abordar la crisis que vive la Iglesia: ¿realmente se busca la unidad o solo un parche para evitar el cisma? Es hora de poner sobre la mesa las diferencias doctrinales y dejar de encubrirlas con un diálogo vacío. ¿Con qué medidas concretas se pretende avanzar hacia una reconciliación genuina?
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