Donald Trump ha difundido un mensaje con motivo de la festividad de San José, celebrada el 19 de marzo de 2026, en el que ensalza su papel en la tradición cristiana y lo presenta como referencia moral para la vida familiar y social.
Con motivo de esta celebración, Trump trasladó su felicitación a los católicos y a otros cristianos que recuerdan en esta jornada a San José, a quien definió como el padre terrenal de Jesucristo y una de las figuras más veneradas de la Sagrada Escritura. En su mensaje, subrayó que su vida representa un ejemplo de paternidad, de entrega conyugal y de dignidad en el trabajo, al tiempo que destacó que desempeñó su misión con discreción, sin buscar honores ni reconocimiento.
El expresidente puso el acento en las virtudes con las que San José afrontó las dificultades de su tiempo, destacando su fortaleza, su humildad y su obediencia a la voluntad de Dios. Según señaló, supo conducir a su familia en medio de las pruebas con entereza y sentido del deber, ocupando así un lugar decisivo en la vida de Jesucristo y en la historia de la salvación.
Trump también recordó la profunda huella que la devoción a San José ha dejado en Estados Unidos, especialmente en el seno de la comunidad italoamericana. En ese sentido, mencionó la costumbre de levantar altares en su honor cada 19 de marzo en lugares como Nueva Orleans, Louisiana, así como en otros puntos del país. Desde las fábricas de St. Louis, Missouri, hasta los desiertos de Santa Fe, Nueva México, evocó la presencia de esta devoción en iglesias, capillas y hogares, donde muchos fieles le atribuyen favores extraordinarios y lo veneran como patrono de los trabajadores, cabeza de la Sagrada Familia y “Terror de los Demonios”.
En la parte más política de su declaración, Trump contrapuso la figura de San José a lo que calificó como un movimiento cultural extremista surgido en los últimos años en el país. A su juicio, esa corriente pretende erosionar los valores que encarna el santo. Frente a ello, defendió que su Administración ofrece una perspectiva distinta para los jóvenes, basada en la fe, el matrimonio, la familia y la formación de nuevas generaciones de estadounidenses orgullosos de su nación, amantes de la libertad y temerosos de Dios.
El mensaje concluye con una apelación a preservar el legado de San José en la vida pública y privada de la nación. Trump aseguró que seguirá defendiendo esos principios en los hogares, en las iglesias, en la cultura y en el espacio público. Asimismo, afirmó que esta festividad sirve para honrar la vida de San José, recordar sus sacrificios silenciosos y renovar el compromiso con un futuro marcado por la fe en Dios, el amor a la familia y la defensa de la libertad humana.
