
El cardenal Blase Cupich lidera una demanda contra Illinois por la ley de suicidio asistido que entra en vigor el 12 de septiembre. La demanda alega violación de la libertad religiosa y derechos de conciencia, buscando bloquear la implementación de esta normativa antes de su entrada en vigor.
El 3 de septiembre, el cardenal Cupich, arzobispo de Chicago, junto a dos órdenes de monjas y un farmacéutico católico, presentó una demanda federal contra el estado de Illinois. Argumentan que la Ley de Opciones de Fin de Vida para Pacientes Terminales infringe sus creencias religiosas fundamentales. La demanda busca que un tribunal federal bloquee la implementación de esta normativa antes de su entrada en vigor.
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Sábado, 17 de octubre
La ley obliga a los proveedores de atención médica a permitir que sus empleados promuevan el suicidio asistido, lo que podría tener un impacto significativo en la práctica de muchos profesionales de la salud católicos. Luke Vander Bleek, un farmacéutico, expresó que sus creencias religiosas le impiden cumplir con la distribución de medicamentos para el suicidio asistido. La angustia moral de Vander Bleek refleja una tensión entre el derecho civil y la conciencia religiosa individual.
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