
El gobierno de Andorra ha confirmado su intención de despenalizar el aborto antes de abril de 2027, a pesar de la oposición de la Santa Sede. El primer ministro, Xavier Espot, afirmó que esta decisión se tomará independientemente de la postura del Vaticano, marcando un cambio significativo en la política del microestado.
Andorra opera bajo un sistema de co-príncipes, donde el obispo de Urgell y el presidente de Francia comparten el poder. Esta estructura ha generado tensiones ante cualquier medida legislativa que contradiga la enseñanza católica. Sin embargo, solo uno de los co-príncipes necesita firmar para que una ley sea aprobada, lo que suele recaer en el presidente francés en cuestiones controvertidas.
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Sábado, 24 de octubre
El primer ministro ha mantenido diálogos discretos con el Vaticano durante años, buscando una aprobación tácita para la despenalización. Aunque la ley está técnicamente lista, las negociaciones podrían retrasar su presentación. Se especula que la despenalización no sería total, eliminando sanciones penales para las mujeres, pero manteniendo la ilegalidad del aborto y penalizando a los profesionales de la salud que lo realicen.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha mostrado su apoyo a la iniciativa, indicando que muchos andorranos reclaman esta despenalización. Espot ha expresado su deseo de avanzar con realismo y ambición, asegurando que la decisión no pondrá en peligro el sistema institucional de Andorra. Para más información, consulte la noticia original.
