Un encuentro que simboliza la resistencia y la fe en tiempos de adversidad.
El cardenal albanés Ernest Simoni, de 97 años, se reunió esta mañana con el Papa León XIV en el Vaticano, donde tuvo la oportunidad de obsequiarle una reliquia de mártires albaneses. Este encuentro, que tuvo lugar en la Sala de los Papas, también contó con la presencia de aproximadamente cuarenta familiares del cardenal, quienes compartieron un momento de profunda espiritualidad y esperanza.
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Simoni, quien ha sido un testigo de la fe y la persecución durante el régimen comunista en Albania, describió la audiencia como “toda alegría, toda esperanza”. En sus declaraciones a los medios vaticanos, el cardenal enfatizó la importancia de proclamar la paz que proviene del Cielo, un mensaje que busca resonar en todos los pueblos del mundo.
El cardenal Simoni, que ha dedicado su vida al servicio de la Iglesia, recordó su reciente participación en la bendición Urbi et Orbi del Papa, donde estuvo presente junto al cardenal protodiacono Dominique Mamberti. Su historia de sufrimiento y perseverancia ha dejado una huella significativa en la comunidad católica, siendo considerado un “martire viviente” por el Papa Francisco, quien lo creó cardenal en 2016 en reconocimiento a su valiosa testimonio.
Durante la audiencia, Simoni expresó su gratitud por la oportunidad de encontrarse con el Santo Padre, señalando que fue una “gracia especial” que le permitió compartir un mensaje de paz y alegría espiritual. Al finalizar el encuentro, el cardenal entregó al Papa una cruz y una reliquia de los mártires albaneses, recordando a aquellos que dieron su vida por su fe y amor a Jesús, y deseando que su sacrificio inspire a todos a mirar hacia el Cielo con esperanza.
