La acusación, presentada ante la Nunciatura en Lima, apunta a hechos contra un menor y un diácono y cuestiona la falta de respuesta institucional.
Una carta notarial ha sido presentada contra el secretario general de la Conferencia Episcopal de Perú, monseñor Antonio Santarsiero Rosa, en la que se le acusa de presuntos abusos sexuales y maltrato psicológico a un menor y a un diácono.
Según la información difundida por InfoVaticana.com, la denuncia fue fechada el 26 de marzo de 2026 y entregada en mano en la Nunciatura Apostólica de Lima el día 31 del mismo mes. La documentación también ha sido remitida al nuncio apostólico en Perú, Paolo Rocco Gualtieri, y al prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Víctor Manuel Fernández.
El principal testimonio procede de un joven laico que asegura haber sufrido abusos desde que era menor de edad, tras ingresar en el seminario menor de la diócesis de Huacho. Según su relato, los hechos se prolongaron durante varios años e incluyeron tocamientos, comportamientos inapropiados y presiones vinculadas a promesas de ayudas económicas y laborales.
El expediente incorpora también la declaración de un sacerdote, identificado como P. B., que convivió con el obispo en los primeros años de su episcopado. En su testimonio describe un presunto patrón de manipulación psicológica, conductas inapropiadas y represalias tras rechazar avances.
Las víctimas han optado por mantener el anonimato por temor a posibles represalias, en un contexto que califican de hostil hacia quienes denuncian a miembros de la jerarquía eclesiástica.
La denuncia sostiene además que parte de estos hechos ya habrían sido comunicados a instancias vaticanas en 2024 y 2025, sin que hasta el momento se haya producido una respuesta pública ni se haya confirmado la apertura de una investigación canónica formal.
El caso adquiere especial relevancia por la posición de monseñor Santarsiero, obispo de Huacho y figura destacada dentro del episcopado peruano, lo que refuerza la petición de un esclarecimiento rápido y transparente de los hechos.
En declaraciones recogidas tras conocerse la denuncia, el prelado ha afirmado no haber recibido notificación oficial de la carta notarial y ha asegurado desconocer su contenido. Asimismo, ha negado “rotundamente” las acusaciones, subrayando que contradicen su trayectoria y principios como sacerdote y obispo.
Hasta el momento, ni el Dicasterio para la Doctrina de la Fe ni las autoridades vaticanas han emitido un pronunciamiento público sobre este caso, que plantea interrogantes sobre los mecanismos de respuesta ante denuncias de abusos en el ámbito eclesial.
