El Obispo de Getafe ha comunicado que el discernimiento vocacional de los jóvenes de «Hermanos del Amor Misericordioso» deberá realizarse de forma individual, reconociendo su vocación religiosa pero adaptando el proceso pastoral.

El boletín de hoy
Viernes, 30 de octubre
El obispo de Getafe, monseñor Ginés García Beltrán, ha publicado un comunicado sobre el proceso de discernimiento vocacional de un grupo de jóvenes que aspiran a constituirse como familia religiosa bajo el nombre de «Hermanos del Amor Misericordioso» (HAM). La iniciativa arrancó en 2008 y ha permitido que algunos de sus miembros recibieran la ordenación diaconal y presbiteral, ejerciendo actualmente distintos ministerios pastorales en la diócesis.
Según el comunicado, el discernimiento sobre la vocación a la vida religiosa deberá realizarse de ahora en adelante de manera individual y personal. Los seminaristas podrán continuar ese proceso en sus respectivos seminarios o, si lo estiman conveniente, incorporarse a un instituto de vida religiosa o a otra forma de vida consagrada debidamente reconocida por la Iglesia.
Los ministros ordenados, por su parte, seguirán su discernimiento a través de los ministerios pastorales que ya desempeñan en la diócesis. El obispo subrayó que esta decisión no entraña juicio negativo alguno sobre el deseo de los interesados de abrazar una vocación religiosa. Al contrario, ese deseo se reconoce y valora, y se juzga conveniente que cada uno pueda discernir personalmente cómo el Señor le llama a vivir los consejos evangélicos, la vida fraterna en comunidad y una regla de vida estable.
Los diáconos en camino hacia el presbiterado recibirán la ordenación sacerdotal en el momento oportuno, siempre que se cumplan las condiciones que establece el derecho de la Iglesia. A continuación, se les asignará el encargo pastoral correspondiente en la diócesis, conforme al canon 1030 del Código de Derecho Canónico.
La diócesis de Getafe ha expresado su voluntad de ofrecer el acompañamiento humano y pastoral que estos jóvenes puedan necesitar a lo largo del proceso, poniendo a su disposición espacios de escucha, acogida y apoyo. La medida refuerza la atención personalizada a cada aspirante, respetando el ritmo y las circunstancias propias de cada uno en su camino hacia la vida consagrada.
La medida afecta a unos 30 hombres: siete sacerdotes, dos diáconos y alrededor de una veintena de seminaristas que hasta ahora compartían vida comunitaria en una casa de formación erigida canónicamente por el obispo en Serranillos del Valle. Un informe del Tribunal de la Rota detectó presuntos abusos de poder, de conciencia y sexuales que afectaban tanto a la rama femenina como a la masculina, y el obispo de Getafe, que consideró que los hechos referidos a los varones «aun no siendo relevantes penalmente, requerían un discernimiento atento», les comunicó que quedaba suspendida temporalmente la entrada de nuevos seminaristas y que no podían pedir las Sagradas Órdenes mientras se desarrollaba la investigación previa. Los presbíteros del grupo están al frente de dos parroquias del sur de Madrid, la de la Sagrada Familia de Fuenlabrada y la de Nuestra Señora de la Alegría de Móstoles, y seguirán en ellas por tratarse de curas diocesanos.