La jornada incluyó el rezo por el campus con la imagen de la Virgen, el testimonio de un joven convertido, la misa en Derecho y un desayuno compartido, con la Cruz del Papa como signo especial de esta edición.
Más de un centenar de estudiantes de la Complutense, la Politécnica y otras universidades madrileñas se congregaron esta mañana en el Rosario Universitario celebrado en el campus de Ciudad Universitaria. La cita comenzó a las 7 de la mañana en la parada del metro, desde donde los asistentes —entre los que se encontraban profesores y sacerdotes de Pastoral Universitaria— iniciaron el recorrido hacia la Facultad de Derecho portando por turnos la imagen de la Virgen en cada misterio.
Último boletín
El ambiente que reinó durante la romería fue de profunda oración, canto y convivencia entre jóvenes católicos, docentes y capellanes de distintas facultades. El cortejo avanzó por el campus con la participación de asistentes vinculados a varias capillas universitarias: las de Derecho, Caminos, Navales y Aeronáutico, entre otras. Un coro con guitarra acompañó el recorrido, interpretando canciones dedicadas a la Virgen María entre cada uno de los misterios.
Los participantes se turnaron para portar la imagen mariana durante el trayecto, manteniendo viva una tradición que se remonta a 1981. Este año, la romería volvió a demostrar su capacidad de congregar a estudiantes de diferentes universidades madrileñas en torno a una expresión compartida de fe. La presencia de profesores y sacerdotes reforzó el carácter universitario y pastoral de la jornada.
Al llegar a la Facultad de Derecho, los asistentes escucharon en la entrada el testimonio de un joven convertido, que compartió su experiencia de fe con la comunidad universitaria. Seguidamente se celebró la misa, que prolongó el clima de recogimiento vivido durante el recorrido matinal por el campus.
La celebración eucarística fue presidida por Fernando Castillo, capellán de la capilla de Navales. Junto a él concelebraron numerosos sacerdotes de Pastoral Universitaria, que habían acompañado también a los participantes durante toda la mañana de oración.
Finalizada la misa, Pastoral Universitaria ofreció un desayuno en la cafetería de Derecho a jóvenes, profesores y sacerdotes. El encuentro permitió prolongar la convivencia entre los asistentes después del rosario, el testimonio y la celebración litúrgica, creando un espacio de comunión universitaria.
La edición de este año adquirió un significado especial por la presencia de la Cruz del Papa, una de las cruces vinculadas al Pontífice. Su presencia acompañó una mañana vivida con alegría, devoción y un profundo sentido de pertenencia universitaria, marcando así un hito en la preparación de la próxima visita papal.
La romería universitaria se consolida así como una expresión viva de la fe católica en el ámbito académico madrileño, reuniendo cada año a estudiantes y docentes en torno a la devoción mariana y la vida sacramental de la Iglesia.
