El Pontífice subrayó el valor del deporte como expresión de virtudes fundamentales y vía hacia la verdadera felicidad.

El boletín de hoy
Jueves, 5 de noviembre
El Papa León XIV recibió en la Sala Clementina del Palacio Apostólico a una delegación de los Juegos Especiales y dirigió palabras de aliento a los atletas congregados. El Pontífice defendió el deporte como una actividad que exige seriedad y trabajo, y cuyos frutos —lealtad, confianza, apertura, espíritu de equipo y coraje— deben compartirse con generosidad.
"Participar en el deporte significa comprometerse seriamente y con trabajo duro, y luego compartir los frutos de la perseverancia de una manera leal y abierta", afirmó León XIV. El Papa señaló además que los atletas de los Juegos Especiales muestran la belleza del deporte de un modo singular, tanto para quienes compiten y presencian las pruebas como para cuantos los tratan y conviven con ellos.
El Santo Padre puso el acento en la necesidad de personas que, a ejemplo de estos atletas, recuerden al mundo los verdaderos valores de la vida. «Nuestro mundo necesita hombres y mujeres que, a través de su ejemplo, muestren que el camino del compartir y del amor es el único que realmente conduce a la felicidad y a la paz», añadió el Papa.
Para concluir, León XIV encomendó a la delegación a la intercesión de la Virgen María y de San Piergiorgio Frassati, joven deportista que, movido por su amor a Jesucristo, supo traducir los valores del deporte en una existencia buena, generosa y santa.