UMAS Seguros, entidad especializada en la protección de instituciones de la Iglesia y del tercer sector, refuerza su modelo basado en el acompañamiento, la prevención y el compromiso con el bien común. En esta entrevista en exclusiva con Iglesia Noticias, su consejero delegado, Anastasio Gómez Hidalgo, explica cómo la mutua afronta los nuevos riesgos, el valor de su modelo mutualista y el papel clave que desempeña en la protección del patrimonio y la misión de parroquias, congregaciones y entidades sociales.
En Iglesia Noticias hemos entrevistado en exclusiva a Anastasio Gómez Hidalgo, consejero delegado de UMAS Seguros, entidad perteneciente al Grupo UMAS. Se trata de una mutua aseguradora con más de cuarenta años de trayectoria, especializada en ofrecer cobertura a instituciones de la Iglesia y del tercer sector, como parroquias, congregaciones, colegios o fundaciones, con un enfoque centrado en sus necesidades específicas.
A lo largo de esta conversación, Gómez Hidalgo explica el propósito de UMAS, su modelo mutualista —orientado al servicio de sus mutualistas y no al beneficio de accionistas— y los principales retos a los que se enfrentan estas instituciones en un contexto de transformación. Una visión que pone el acento no solo en la protección de bienes materiales, sino también en el acompañamiento y la continuidad de su misión social.
UMAS tiene una larga trayectoria asegurando instituciones. ¿Cómo definirían hoy la misión de la compañía?
La misión de UMAS se resume en una idea muy sencilla: cuidamos a quienes cuidan. Protegemos el patrimonio de quienes dedican su vida a servir a los demás.
Desde hace más de cuarenta años aseguramos instituciones que realizan una labor social, educativa y pastoral fundamental en nuestro país. Parroquias, congregaciones, colegios, residencias o fundaciones forman parte de un ecosistema clave para el bien común, y nuestra vocación es acompañarlas para que puedan desarrollar su misión con seguridad y tranquilidad.
Por eso decimos que UMAS no solo ofrece seguros: acompañamos a las instituciones en su misión, protegiendo su patrimonio, sus personas y su actividad.
Para quienes aún no conocen UMAS, ¿qué define hoy a la compañía y qué mensaje les gustaría transmitir?
UMAS es una mutua aseguradora especializada en la protección de instituciones de la Iglesia y del tercer sector, con más de cuatro décadas de experiencia y presencia en toda España.
Pero, más allá de esa definición técnica, lo que realmente nos caracteriza es nuestro modelo mutualista y nuestro propósito. No trabajamos para generar beneficios para accionistas, sino para el bienestar de nuestros mutualistas y para fortalecer la misión de las instituciones que protegemos.
El mensaje es claro: somos una aseguradora especializada que entiende profundamente la realidad de estas instituciones y protege lo que para ellas es verdaderamente esencial.
¿Qué diferencia a UMAS de otras compañías aseguradoras tradicionales?
La principal diferencia es que UMAS no es una aseguradora generalista, sino una mutua especializada.
Conocemos bien los riesgos y necesidades de parroquias, diócesis, patrimonio histórico-artístico, colegios o entidades sociales, lo que nos permite diseñar soluciones realmente adaptadas.
Además, nuestro modelo mutualista implica una forma distinta de entender el seguro. No es solo una relación contractual, sino una relación de comunidad y acompañamiento, basada en valores compartidos.
Parroquias, colegios, congregaciones… cada realidad tiene necesidades distintas. ¿Cómo se adaptan a esta diversidad?
La diversidad dentro de la Iglesia y del ámbito social es enorme. Por eso trabajamos desde la especialización y la personalización.
Nuestro equipo conoce en profundidad estas instituciones y sus riesgos, lo que nos permite diseñar coberturas concretas: desde la protección del patrimonio hasta la responsabilidad civil o la protección de las personas.
Nos gusta decir que nuestros seguros son “trajes a medida”, porque cada institución tiene su propia misión y nosotros nos adaptamos a ella.
Muchas entidades sociales y de Iglesia afrontan hoy retos económicos y organizativos. ¿De qué manera puede una aseguradora contribuir a dar estabilidad a estas instituciones?
La estabilidad de estas instituciones depende en gran medida de cómo gestionan sus riesgos.
Una aseguradora especializada puede aportar mucho: no solo protegiendo su patrimonio y su actividad, sino también acompañando en la prevención, en la gestión de siniestros y en la recuperación.
En UMAS entendemos que nuestro papel no es solo indemnizar, sino ayudar a que las instituciones continúen su misión con seguridad.
Las parroquias y templos custodian un patrimonio histórico y cultural muy valioso. ¿Qué retos plantea asegurar este tipo de bienes?
El patrimonio religioso es uno de los más importantes de nuestro país: iglesias, retablos, archivos, obras de arte o edificios históricos forman parte de nuestra identidad colectiva.
Asegurarlo plantea retos específicos, desde su valor histórico hasta las particularidades de edificios con siglos de antigüedad.
Por eso es clave contar con conocimiento técnico especializado. En UMAS trabajamos con equipos expertos que diseñan soluciones adaptadas a cada caso. No hay productos estándar: cada póliza se diseña de forma específica.
¿Cómo están cambiando las necesidades de las instituciones de Iglesia en materia de seguridad y prevención?
Las necesidades están cambiando rápidamente. Hoy las instituciones afrontan riesgos que antes apenas existían.
Hablamos de digitalización, protección de datos, seguridad de las instalaciones, sostenibilidad energética, envejecimiento de los edificios y también de una creciente regulación en ámbitos como la rehabilitación.
Todo ello exige un enfoque más integral: no basta con reaccionar cuando ocurre un siniestro; es necesario anticiparse y prevenir.
En ese contexto, más allá de asegurar, ¿qué papel juega la prevención en el trabajo de UMAS con estas instituciones?
La prevención es una pieza clave de nuestro modelo. Creemos que la mejor forma de gestionar un riesgo es evitar que ocurra.
Por eso desarrollamos acciones de formación, asesoramiento técnico y acompañamiento para ayudar a las instituciones a identificar y reducir sus riesgos.
Esto no solo mejora la seguridad, sino que fortalece su resiliencia y su capacidad para proteger su misión.
Mirando al futuro, ¿cuáles son los principales retos del sector asegurador en los próximos años?
El sector asegurador afronta transformaciones profundas. La digitalización y las nuevas tecnologías están cambiando la gestión de los riesgos y la relación con los clientes.
Al mismo tiempo, surgen desafíos como el cambio climático, la sostenibilidad o la evolución social, además del encarecimiento de las primas.
En este contexto, uno de los grandes retos será mantener una visión humana y ética del seguro. No es solo un producto financiero, sino una herramienta para proteger a las personas y a las instituciones que sostienen la sociedad.
¿En qué proyectos o líneas de trabajo está poniendo el foco UMAS actualmente?
En UMAS estamos trabajando en varias líneas estratégicas para reforzar nuestra misión y nuestra capacidad de servicio.
Seguimos impulsando nuestro modelo de “seguros con propósito”, que busca proteger no solo bienes materiales, sino también la misión social de nuestros mutualistas.
Además, hemos puesto el foco en Hermandades y Cofradías, una línea en la que ya contamos con más de 1.000 pólizas y en la que hemos superado ampliamente los objetivos iniciales.
Nuestro objetivo es claro: seguir siendo la mutua de referencia para las instituciones que trabajan por el bien común, acompañándolas con profesionalidad, cercanía y compromiso.
