La comunidad cristiana en Tierra Santa enfrenta una crisis de supervivencia.
Según ha informado acninternational.org, el abad benedictino Nikodemus Schnabel ha ofrecido un desgarrador testimonio sobre la disminución de la presencia cristiana en Tierra Santa durante un encuentro con representantes de la organización Ayuda a la Iglesia Necesitada. En su intervención, Schnabel destacó que los cristianos en la región constituyen menos del 2% de la población, una cifra que contrasta con la rica historia cristiana de lugares como Jerusalén.
El abad, responsable de monasterios vinculados a momentos clave de la Pasión, como el Cenáculo y Tabgha, subrayó que la realidad actual es muy diferente a la imagen de un Jerusalén vibrante y lleno de vida cristiana. "Si piensas que esto es un Eldorado de la cristiandad, la realidad es diferente", afirmó. Su deseo es que la comunidad cristiana pueda alcanzar un 5% o 6%, un objetivo que parece lejano en la actualidad.
La situación de los cristianos en la región es compleja y se caracteriza por una diversidad de tradiciones y comunidades. Existen 13 iglesias históricas en Jerusalén, de las cuales seis son católicas y siete no católicas. Sin embargo, esta pluralidad no se traduce en una fuerte presencia cristiana, ya que la comunidad sigue disminuyendo. Schnabel expresó su temor de que la Tierra Santa se convierta en un "Disneyland cristiano", donde los lugares sagrados permanezcan, pero sin familias cristianas que vivan en ellos.
El abad también se centró en la situación de los cristianos árabes, que enfrentan diversas dificultades, incluyendo la falta de derechos políticos y la presión de la ocupación. Además, destacó la creciente comunidad de católicos de habla hebrea, que se está formando a partir de familias mixtas. Por otro lado, los migrantes y solicitantes de asilo, que superan las 100,000 personas, constituyen la mayoría de los católicos en la región, muchos de los cuales trabajan en sectores vulnerables y enfrentan condiciones laborales precarias.
La crisis económica es otro factor que impulsa la emigración de cristianos. Schnabel indicó que aproximadamente el 60% de los cristianos árabes dependen del turismo, un sector que ha sido devastado por la pandemia y la inestabilidad política. "La gente se va porque no ve un futuro", advirtió, señalando que la falta de vivienda y oportunidades laborales son las principales preocupaciones para las familias cristianas que desean permanecer en la región.
En un contexto de creciente polarización, el abad enfatizó que la Iglesia local no toma partido por ninguna de las partes en conflicto, sino que se posiciona "a favor de la humanidad". Schnabel también denunció la creciente hostilidad hacia los cristianos por parte de grupos extremistas, así como la crítica a ciertos sectores del sionismo cristiano que justifican la violencia y desatienden el sufrimiento de los palestinos.
El testimonio del abad Schnabel pone de relieve la fragilidad de la comunidad cristiana en Tierra Santa, que, a pesar de su escaso número, desempeña un papel crucial en la vida social y espiritual de la región. Sin comunidades cristianas vivas en lugares como Jerusalén, Belén o Nazaret, los sitios sagrados corren el riesgo de convertirse en meros símbolos vacíos, desprovistos de su significado espiritual y comunitario.
