
El Parlamento de Liechtenstein ha aprobado la despenalización del aborto hasta la semana 12 de gestación, pero el príncipe heredero Alois se opone a sancionar la reforma. Esta decisión ha generado un intenso debate en el país sobre la protección de la vida y los derechos reproductivos.
La iniciativa, aprobada el 2 de septiembre, recibió 13 votos a favor y 12 en contra. La propuesta, respaldada por 4.970 firmas, busca despenalizar la interrupción del embarazo durante las primeras doce semanas, eliminar la prohibición de informar sobre esta práctica y garantizar la cobertura de los costes por el seguro sanitario. Actualmente, la legislación en Liechtenstein castiga el aborto con penas de hasta tres años de prisión para los médicos, salvo en casos específicos.
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Viernes, 30 de octubre
Alois, que ejerce funciones de jefe de Estado desde 2004, tiene un plazo de seis meses para sancionar la reforma. Si no lo hace antes de marzo de 2027, la propuesta quedará rechazada automáticamente. En entrevistas previas, Alois ha manifestado su oposición a cualquier regulación general del aborto, argumentando que se debe priorizar la protección de la vida. Este no es un tema nuevo en Liechtenstein, ya que en 2011 una propuesta similar fue rechazada en referéndum.
La Iglesia Católica también ha participado en el debate, recordando la importancia de la protección de la vida desde el inicio. El administrador apostólico de Vaduz, Benno Elbs, ha cuestionado la coherencia de permitir el aborto mientras las mujeres deben cruzar la frontera para recibir atención obstétrica. Para más información, consulta este enlace.
