
El cardenal Walter Brandmüller, de 97 años, critica la falta de definición clara de sinodalidad en la Iglesia y advierte sobre la influencia de estructuras seculares. Su análisis pone de manifiesto la preocupación por la corrupción de los encuentros sinodales y la necesidad de restaurar la concepción tradicional de estos eventos.
Brandmüller ha expresado su desacuerdo con la actual estructura del Sínodo sobre la Sinodalidad, que incluye tanto a laicos como a clérigos. Argumenta que esta configuración no puede considerarse un sínodo auténtico, ya que solo los obispos, mediante el sacramento del orden, pueden ejercer el ministerio magisterial y pastoral. Este enfoque, según él, podría llevar a una desacralización de la Iglesia, dado que adopta estructuras seculares y procedimientos democráticos en la vida eclesial.
El boletín de hoy
Viernes, 30 de octubre
El cardenal compara la evolución actual con la revolución protestante y el papel de Martín Lutero, quien defendía la participación laica en decisiones eclesiales. Brandmüller advierte que este concepto de sinodalidad es incompatible con la eclesiología católica. Además, critica el crecimiento de las conferencias episcopales, que han sustituido a los sínodos y se han vuelto más políticas, reflejando una creciente secularización de la Iglesia. Para contrarrestar este proceso, llama a restaurar los sínodos a las iglesias particulares.
Para más información, puedes consultar el análisis completo en este enlace.
