El Gobierno de España ha presentado un nuevo mecanismo para combatir el discurso de odio en las redes sociales, que incluye la prohibición de acceso a estas plataformas para menores de 16 años.
El ejecutivo español ha anunciado la creación de un sistema denominado HODIO, acrónimo de «Huella del Odio y la Polarización», con el fin de medir la «huella del odio» en Internet, de manera análoga a la «huella de carbono». Esta iniciativa busca que las empresas de redes sociales asuman responsabilidad por su impacto en la red.
Desarrollada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la herramienta estará bajo la gestión del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe). Según el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, HODIO permitirá “medir de forma sistemática la presencia, evolución y alcance de los discursos de odio en las plataformas digitales utilizadas en España”.
El propósito es que las redes sociales «rindan cuentas» a la sociedad mediante un ranking que presione a estas plataformas para que restablezcan los mecanismos de control que han debilitado en los últimos meses, según ha señalado el Gobierno.
La herramienta se implementará en plataformas como Instagram, TikTok, X, Youtube y Facebook, aunque aún se encuentra en fase de ajustes técnicos antes de su lanzamiento. Cuando esté operativa, generará un ranking “público y transparente” que mostrará qué plataformas albergan más contenido que incita al odio.
HODIO emplea un enfoque mixto que combina técnicas cuantitativas e inteligencia artificial para procesar grandes volúmenes de contenido público, junto con una revisión humana experta que asegura precisión y coherencia, respetando los estándares internacionales.
La metodología se fundamenta en investigaciones científicas recientes y utiliza categorías de análisis basadas en evidencia empírica. Además, el ministerio se compromete a detallar la metodología en informes periódicos, garantizando así la transparencia del proceso.
De modo similar a cómo las empresas deben pagar impuestos medioambientales según su nivel de contaminación, las compañías de Internet que más contribuyan al odio estarán sujetas a una responsabilidad análoga.
“A partir de ahora, las redes sociales tendrán que rendir cuentas públicamente por cada contenido de odio que permitan, y la sociedad podrá ser consciente”, ha afirmado Sánchez.
Datos proporcionados por Oberaxe indican que tres de cada cuatro jóvenes en España se encuentran con discursos de odio, y se identifican más de 1.300 mensajes de odio diarios en las redes sociales.
Desde 2020, el organismo analiza diariamente los discursos de odio y cuenta con una aplicación llamada Alertodio, desarrollada por la Universitat Politècnica de València (UPV) y operada por el ministerio, que registra los contenidos de odio detectados en las redes.
