
El presidente de la Conferencia Episcopal Mexicana afirma que la Iglesia no puede permanecer callada ante los problemas sociales y políticos del país
El boletín de hoy
Jueves, 8 de octubre
El 4 de octubre de 2026, Mons. Ramón Castro, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y Obispo de Cuernavaca, salió al paso de quienes piden a los obispos que guarden silencio ante los problemas sociales y políticos del país. En su homilía dominical, el prelado fue rotundo: «no podemos quedarnos callados».
Castro subrayó la responsabilidad de los cristianos en la construcción de una «sociedad donde la dignidad de cada persona sea reconocida y donde la violencia deje de ser una forma habitual para resolver conflictos». Para el obispo, la acción social es intrínseca al Evangelio: «la acción social no es un añadido, no es una opción de la vida cristiana: nace del mismo Evangelio que celebramos».
El presidente del episcopado fue directo con quienes reclaman que los obispos se aparten de la vida pública. Esas voces, dijo, pretenden reducir la Iglesia a «encerrarnos en la sacristía». Pero la labor evangelizadora, a su juicio, no puede encerrarse entre los muros de un templo. «No podemos; si lo hiciéramos, traicionaríamos el Evangelio», afirmó con firmeza.
En la misma homilía, Castro se refirió a las amenazas y agresiones recibidas por Mons. Juan Espinoza Jiménez, Obispo de Aguascalientes, quien ha cuestionado abiertamente diversas decisiones del Gobierno mexicano. En su homilía del 27 de septiembre, Espinoza había reclamado que las «propuestas, programas y promesas» de los políticos sean juzgadas por sus resultados concretos.
«Hoy nos hablan a nivel nacional de libertad y pluralidad, pero amenazan con la cárcel a quienes piensan diferente o a quienes se oponen a decisiones que dañan a nuestra nación», denunció el obispo. Espinoza también censuró a quienes invocan la soberanía nacional mientras permiten que el país caiga en manos de la delincuencia, ignorando la crisis de desaparecidos en México.
El obispo de Aguascalientes animó a los fieles a «revisar nuestra propia coherencia» y a exigir una cultura de «rendición de cuentas», tanto a los gobernantes como a los propios ciudadanos.
A raíz de estas declaraciones, circuló un mensaje atribuido al creador de contenido José Lápiz en el que se ofrecían 40.000 pesos —unos 2.200 dólares— por agredir al obispo. El mensaje fue eliminado, pero el fiscal estatal, Manuel Alonso García, anunció el 7 de octubre la apertura de una investigación en la Unidad de Delitos Cibernéticos, calificando el asunto de «tema delicado» que no puede pasarse por alto.
García advirtió que el caso no es aislado: han aparecido otros mensajes amenazantes contra el obispo. Las autoridades, aseguró, están comprometidas a investigar a fondo y a no restar importancia a ningún dato que pueda suponer un riesgo para la seguridad de las personas.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
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