El Papa León XIV se reunirá el 26 de septiembre en París con representantes de asociaciones caritativas que atienden a personas vulnerables.

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Sábado, 31 de octubre
El Papa León XIV visitará París el 26 de septiembre y dedicará parte de su agenda a reunirse con organizaciones caritativas que trabajan con los más desfavorecidos de la capital francesa. Al encuentro acudirán representantes de las asociaciones Aux captifs, la libération, Le Rocher y Lazar, entidades que han expresado su compromiso con la solidaridad concreta hacia quienes viven en situaciones de exclusión.
Estas organizaciones comparten una misma convicción: que la ayuda a los vulnerables debe construirse desde relaciones horizontales, sin jerarquías que intimiden ni juicios que alejen. En París, esa solidaridad toma formas muy concretas. Jóvenes y personas sin hogar comparten experiencias y se apoyan mutuamente. El «café» —en su sentido francés de lugar de encuentro— se convierte en un espacio donde las mujeres pueden hablar con libertad sobre sus vidas y encontrar el impulso para salir de situaciones difíciles.
Los responsables de Aux captifs, la libération han señalado que su labor bebe directamente del mensaje del profeta Isaías, en el que se anuncia que Jesús vino a «dar la liberación a los prisioneros». Fundada en 1981 por el sacerdote Patrick Giros, la asociación cuenta hoy con 400 voluntarios y más de 80 profesionales distribuidos en 15 sedes. Su director general, Thierry Desjuzeur, considera que la visita del Papa a estas personas es un paso clave en su proceso de reconstrucción personal y social.
Con 25 años de trayectoria, la asociación Le Rocher centra su trabajo en tejer vínculos sociales a través de visitas y momentos de convivencia. Charlotte Perez-Guzman, directora de comunicación, ha explicado que entre sus iniciativas figuran el «café des femmes», donde las mujeres se reúnen para compartir sus vivencias, y el «café filosófico», en el que se debaten cuestiones sociales de actualidad. Ambos espacios buscan ofrecer confianza y apoyo a quienes padecen aislamiento.
La asociación Lazar apuesta por un modelo distinto: la convivencia directa entre personas sin hogar y jóvenes trabajadores. Timothée Barre, delegado general de la entidad, ha explicado que su enfoque se asienta en relaciones equitativas donde todos los participantes se sostienen mutuamente. El proyecto, nacido en Francia, se ha extendido ya a otros países y aspira a generar un sentido genuino de comunidad entre personas de orígenes muy distintos.
El encuentro también ha puesto sobre la mesa la creciente preocupación por la prostitución en línea, fenómeno agravado por el uso masivo de internet y las redes sociales. Aux captifs, la libération ha comenzado a abordar esta realidad y ha logrado conectar con mujeres que buscan salir de esa situación. Estas asociaciones confían en que la visita papal abra caminos reales hacia la liberación y la reintegración social.