Un análisis de Thierry Burtin examina los métodos de grupos LGBT franceses que, bajo la apariencia de acogida espiritual, reinterpretan sistematicamente textos bíblicos y documentos eclesiales para cuestionar la doctrina moral católica sobre sexualidad.

El boletín de hoy
Martes, 27 de octubre
Un influyente grupo de presión LGBT activo en Francia opera bajo el paraguas de la inclusión y la acogida espiritual para promover una revisión de fondo de la doctrina moral católica sobre la sexualidad. Lo denuncia Thierry Burtin en un artículo publicado el martes 27 de octubre de 2026 desde París, donde examina con detalle los métodos y argumentos de varias asociaciones que se presentan como "cristianas" y que abordan la homosexualidad desde una perspectiva que, a su juicio, fuerza tanto las Escrituras como los documentos del Magisterio.
Entre las organizaciones señaladas figuran D&J Arc-en-ciel (anteriormente David & Jonathan), Devenir Un En Christ, Reconnaissance y Carrefour des Chrétiens Inclusifs. Sus actividades van desde la orientación espiritual y el apoyo a familias hasta la reivindicación de cambios en las prácticas eclesiales. Burtin centra su análisis en D&J Arc-en-ciel, que revela, según él, algo cualitativamente distinto: la búsqueda sistemática en los textos bíblicos y en la historia de la Iglesia de argumentos capaces de legitimar prácticas que la doctrina católica ha considerado contrarias a su comprensión de la sexualidad humana.
El artículo de D&J titulado "¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad?" sostiene que las principales condenas bíblicas no resultan aplicables a las relaciones homosexuales contemporáneas. Burtin señala que Levítico 18:22 y 20:13 se presentan como alusiones exclusivas a la prostitución sagrada cananea, pese a que esos pasajes tratan de forma directa las relaciones sexuales entre varones. El mismo procedimiento se aplica a Romanos 1:26-27, donde la asociación subraya el contexto idolátrico para circunscribir el alcance del juicio de San Pablo, ignorando que el Apóstol se asienta en una comprensión teológica del orden de la creación.
La dificultad de fondo, apunta Burtin, es de orden metodológico: la asociación parte de una distinción legítima entre categorías antiguas y modernas para extraer conclusiones que los propios textos no sostienen. Que los autores bíblicos ignorasen nuestra noción contemporánea de orientación sexual no equivale en modo alguno a que aprobaran los actos homosexuales. Por otra parte, la enseñanza cristiana sobre el matrimonio no descansa solo en prohibiciones. Desde el Génesis, Dios crea a la humanidad como hombre y mujer (Gn 1:27), bendice esa diferencia y la vincula a la fecundidad (Gn 1:28), y Génesis 2:24 describe su unión en una sola carne.
El caso más flagrante de manipulación documental, según Burtin, atañe a Fiducia supplicans, publicada el 18 de diciembre de 2023. D&J afirma que ese documento autoriza la bendición de las uniones entre personas del mismo sexo. El texto, sin embargo, establece una distinción nítida entre la bendición pastoral espontánea de esas parejas y cualquier forma de reconocimiento de su unión. El 26 de enero de 2024, el papa Francisco precisó: "No bendecimos la unión en sí, sino simplemente a las personas que la han solicitado conjuntamente". Esta aclaración, formulada por el propio autor del documento, desaparece por completo en la presentación que hace la asociación.
De manera similar, D&J sugiere una dimensión erótica en la amistad entre David y Jonatán apoyándose en 2 Samuel 1:26. Burtin rechaza esta lectura: ningún pasaje describe una relación sexual entre ambos, y deducir de la profundidad de una amistad su naturaleza erótica constituye una interpretación forzada. La asociación recurre también a la adelphopoiesis, un antiguo rito bizantino de hermandad espiritual, como supuesta evidencia del reconocimiento eclesial de uniones entre personas del mismo sexo. Este argumento se apoya en una hipótesis histórica controvertida que estudios posteriores han desmentido.
Burtin recuerda que el Concilio Vaticano II, en Gaudium et spes (n.º 48), describe el matrimonio como comunidad de vida y amor nacida de la alianza entre el hombre y la mujer, orientada al bien de los esposos y a la acogida de los hijos. El Catecismo de la Iglesia Católica (n.º 2357) sostiene sin ambigüedad que "los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados", los califica de "contrarios a la ley natural", señala que "cierran el acto sexual al don de la vida" y concluye que "no pueden recibir aprobación en ningún caso". Esta enseñanza se halla en continuidad con San Pablo, quien en 1 Corintios 6:9-11 advierte que los injustos no heredarán el Reino de Dios.
Esa continuidad doctrinal adquiere especial relieve a la luz de las declaraciones del propio León XIV. El 11 de octubre de 2012, cuando ejercía como Superior General de los Agustinos, el padre Robert Francis Prevost intervino ante el Sínodo de Obispos denunciando la influencia de los medios de comunicación occidentales que fomentaban "una inmensa simpatía por creencias y prácticas contrarias al Evangelio, como el aborto, la homosexualidad y la eutanasia".
Burtin concluye que lo que revelan las publicaciones de D&J es un método cuestionable: acotar el alcance de los pasajes que resultan desfavorables a sus tesis, ampliar el de los episodios ambiguos y citar documentos de la Iglesia ocultando sus limitaciones explícitas. La convergencia de todas esas interpretaciones con las demandas de la propia asociación plantea una pregunta legítima: ¿se busca lo que los textos enseñan, o se busca en los textos lo que ya se quiere defender?
Acompañar a las personas homosexuales y a sus familias es, afirma Burtin, un imperativo cristiano. Pero ese acompañamiento no otorga autoridad para alterar el sentido de las Escrituras ni para presentar hipótesis históricas como verdades establecidas. La Iglesia no está obligada a elegir entre verdad y caridad, sino a ambas a la vez. La auténtica búsqueda de Cristo no consiste en moldear el Evangelio a los deseos de cada uno, sino en dejar que la propia vida sea transformada progresivamente por sus enseñanzas.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que es posible conciliar la acogida pastoral de las personas LGBT con el mantenimiento de la doctrina moral católica sobre la sexualidad?
¿Qué te parece que los textos bíblicos y los documentos de la Iglesia se interpreten de formas tan distintas según quién los lea?
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