Religión Digital ha reconocido errores en informaciones publicadas sobre el Opus Dei tras la querella por calumnias presentada por la prelatura. El medio admite que difundió acusaciones graves "que no se ajustan a la realidad y carecen de fundamento y de contraste previo", lo que vuelve a cuestionar su rigor informativo.
El conflicto nace de la publicación de contenidos que atribuían al Opus Dei prácticas como un supuesto "fraude normativo institucional", junto a otras afirmaciones de gran alcance. Religión Digital difundió estas acusaciones sin verificación adecuada, generando controversia en el ámbito eclesial.
En su rectificación, el medio reconoce expresamente que "se vierten acusaciones graves que no se ajustan a la realidad y carecen de fundamento y de contraste previo por parte de su autor". El acuerdo alcanzado entre las partes obligó a corregir la información, evidenciando que los contenidos iniciales no cumplían con los estándares básicos del ejercicio periodístico.
El Opus Dei rechazó desde el primer momento estas afirmaciones, recordando que sus estatutos y documentos están en conocimiento de la Santa Sede, lo que contradice las insinuaciones difundidas. Sin embargo, estas aclaraciones no tuvieron la misma repercusión que las acusaciones.
Este episodio se suma a otras polémicas previas que han afectado a Religión Digital, alimentando la percepción de que no se trata de un hecho aislado. El medio cuenta con el respaldo de determinados sectores vinculados a la Iglesia Católica, entre ellos el padre Ángel y su organización Mensajeros de la Paz, lo que incrementa su responsabilidad en el tratamiento de informaciones que afectan a otras realidades eclesiales.
Diversas voces advierten de la necesidad de que los cristianos examinen con prudencia qué medios consumen, especialmente cuando estos han reconocido haber publicado contenidos sin fundamento ni contraste. La confianza en la información religiosa exige un compromiso firme con la verdad.
