La vivienda de John Prevost, hermano del Papa León XIV, fue escenario de una falsa amenaza de bomba en la tarde del 15 de abril en New Lenox, un suburbio de Chicago. El incidente obligó a desplegar un amplio dispositivo policial, aunque finalmente se confirmó que no existía ningún peligro real.
La policía recibió el aviso a las 18:29 horas y activó de inmediato el protocolo de seguridad, evacuando a los vecinos de la zona y enviando unidades especializadas, incluido un perro adiestrado en detección de explosivos. Tras una inspección completa de la vivienda y sus alrededores, los agentes concluyeron que la amenaza carecía de fundamento y que no había ningún artefacto explosivo.
No se registraron heridos y los residentes pudieron regresar a sus hogares esa misma noche. Las autoridades han abierto una investigación para esclarecer el origen de la falsa denuncia y han reforzado la vigilancia en la zona con patrullas adicionales.
El jefe de policía de New Lenox, Micah Nuesse, confirmó que la vivienda pertenece a John Prevost y señaló que, por el momento, no hay avances significativos en la investigación.
Este episodio se produce en un contexto de creciente tensión en torno al Papa León XIV, especialmente en Estados Unidos. En los últimos días, el presidente Donald Trump ha lanzado duras críticas contra el Pontífice por su postura contraria a la guerra en Irán, llegando a calificarlo de “débil” en política exterior.
Por su parte, el Papa ha respondido con firmeza durante su viaje apostólico a África, asegurando que no tiene miedo de la administración estadounidense y reafirmando su misión: “Seguiré hablando como un pacificador contra la guerra”. Sus palabras subrayan su intención de mantenerse fiel al mensaje del Evangelio en un momento marcado por los conflictos internacionales.
La amenaza, aunque falsa, añade un elemento de preocupación en medio de un clima de polarización creciente, donde incluso el entorno familiar del Pontífice se ha visto indirectamente afectado.
