La iniciativa se centra en el aprendizaje del idioma y la integración social de mujeres inmigrantes.
El Proyecto Transfrontera, establecido en Sevilla en 2011, tiene como objetivo principal apoyar a mujeres inmigrantes, muchas de las cuales se dedican al servicio doméstico y carecen de recursos y redes de apoyo. Esta iniciativa social y educativa, según informa el boletín Romana de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei, surgió a raíz de las necesidades expresadas por estas mujeres, que incluían el aprendizaje del idioma, el acompañamiento personal y la integración cultural y social.
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Las clases de español, que constituyen el núcleo del proyecto, son impartidas por voluntarias durante los fines de semana, periodo en el que las participantes suelen tener más disponibilidad. Este esfuerzo cuenta con la colaboración de antiguas alumnas del centro educativo Ribamar, quienes contribuyen a la enseñanza del idioma.
A lo largo de los años, Transfrontera ha diversificado su oferta, incorporando talleres prácticos y formativos que abarcan desde actividades de cocina y costura hasta cursos de atención domiciliaria para personas mayores. Además, se organizan actividades culturales como visitas a museos, excursiones y participación en festividades locales, lo que facilita la integración y el acceso al mercado laboral.
El acompañamiento humano es otro de los pilares fundamentales de Proyecto Transfrontera. El boletín destaca que este espacio se convierte en un lugar de confianza donde las participantes pueden compartir sus experiencias y forjar amistades. Cada año, entre 50 y 60 mujeres de hasta 13 nacionalidades diferentes se benefician de esta iniciativa.
Asimismo, el proyecto ofrece actividades de formación cristiana y espiritual para quienes lo deseen, incluyendo convivencias y peregrinaciones, siempre respetando la diversidad religiosa de las participantes. Esta dimensión complementa una labor integral que abarca formación, acompañamiento, integración social y apoyo práctico.
