La figura de Ruth Pakaluk se someterá a estudio para su posible canonización.
El Dicasterio para las Causas de los Santos ha autorizado la apertura de la fase diocesana de la causa de canonización de Ruth Pakaluk, una supernumeraria del Opus Dei que falleció en 1998. Esta decisión, comunicada el 29 de septiembre, implica que el Vaticano reconoce oficialmente que su vida puede ser objeto de estudio en el marco del proceso de canonización.
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Según informa el boletín Romana, de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei, la trayectoria de Ruth Pakaluk se caracteriza por su búsqueda de la verdad, su conversión al catolicismo, su defensa de la vida y su fortaleza ante la adversidad de la enfermedad. La concesión del nihil obstat por parte del Dicasterio no solo confirma su fama de santidad, sino que también permite que su figura sea examinada de manera oficial por la Iglesia.
La noticia fue divulgada el 31 de octubre por el National Catholic Register, que ha sido considerado un medio fiable por el postulador de la causa. Ruth Van Kooy, nacida en Nueva Jersey, creció en un entorno presbiteriano y destacó en su juventud por su versatilidad en diversas actividades, desde la música hasta el deporte. Su camino la llevó a la Universidad de Harvard, donde conoció a Michael Pakaluk, quien más tarde se convertiría en su esposo. En aquel entonces, Ruth se identificaba como atea, mientras que Michael era católico no practicante.
Ambos decidieron emprender un viaje en busca de la verdad, lo que culminó en la conversión de Ruth al catolicismo en 1980. Poco después, ambos se unieron al Opus Dei como supernumerarios. Su vida estuvo también marcada por un fuerte compromiso con la defensa de la vida; en 1982, fundó un grupo provida en Harvard y, dos años después, se unió a Massachusetts Citizens for Life, donde ocupó la presidencia entre 1987 y 1991. Romana destaca su habilidad para exponer argumentos en favor de la vida con claridad y respeto.
Además de su labor en defensa de la vida, Ruth Pakaluk fue madre de siete hijos. Su vida se vio truncada a los 41 años debido a un cáncer agresivo. Su postulador afirma que su testimonio de fe y fortaleza ante la enfermedad sigue siendo una fuente de inspiración para muchas familias cristianas. La apertura de la causa de canonización de Ruth Pakaluk marca el inicio de un proceso formal de estudio eclesial sobre su vida y virtudes, en un contexto que resalta su búsqueda de la verdad en el ámbito académico, especialmente en Harvard, donde el lema es “Veritas”.
