
Mons. Álvaro Chordi y Mons. David Martínez de Aguirre relataron su camino vocacional desde el Aula San Pablo de Vitoria con motivo del Domund 2026, que cumple este año su centenario.
El boletín de hoy
Miércoles, 7 de octubre
La tarde del martes 6 de octubre, el Aula San Pablo de Vitoria acogió una mesa redonda con dos obispos españoles destinados en Latinoamérica: Mons. Álvaro Chordi, obispo auxiliar en Santiago de Chile, y Mons. David Martínez de Aguirre, obispo de Izirzada y Vicario Apostólico de Puerto Maldonado en Perú. Ambos recorrieron ante el público su trayectoria desde laicos vocacionados hasta su ordenación episcopal, pasando por el sacerdocio y la misión.
Los dos prelados fueron nombrados por el Papa Francisco, al igual que Mons. Juan Carlos Elizalde. El Obispo de Vitoria fue el encargado de darles la bienvenida, subrayando así los vínculos que ambos mantienen con la diócesis alavesa.
Mons. Álvaro Chordi se ordenó sacerdote en la Catedral de María Inmaculada, Madre de la Iglesia, en 1999. Dirigió la Obra Diocesana de Formación Profesional e impulsó su fusión con la Fundación Jesús Obrero para crear EGIBIDE en 2012, institución en la que ejerció como representante legal, director de Identidad y Misión y coordinador de Pastoral hasta 2015. Antes había formado parte del equipo parroquial de San Andrés entre 1999 y 2003, y fue responsable de Juventud en la Diócesis de 2003 a 2008.
Mons. David Martínez de Aguirre nació en Vitoria en 1970 y cursó sus estudios en el colegio Marianistas de la capital alavesa. Forjado en la fe de su familia y de la parroquia de Santa María de los Ángeles, profesó en la Orden de Predicadores (Dominicos) en 1993. Ordenado sacerdote en 1999, tras un año de pastoral en España fue enviado a Perú para reforzar la presencia de la Iglesia en la Amazonía.
Los dos obispos describieron con detalle cómo es la juventud y la sociedad en sus respectivos territorios, la crudeza de la pobreza y la exclusión, y las escasas salidas profesionales con que cuentan miles de jóvenes. Señalaron también el papel decisivo de la Iglesia en la vida de esas familias, cuyas perspectivas de progreso siguen siendo muy limitadas y precarias.
Con palabras cargadas de emoción, ambos animaron a sostener y ampliar las misiones de la Iglesia, donde los pobres ocupan el centro de la acción evangelizadora. El acto se celebró en el contexto de los 100 años del Domund, cuya edición de 2026 tiene lugar en Vitoria por primera vez en su centenaria historia.
A la tertulia se sumó José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias, quien destacó la figura de D. Ángel Sagarmínaga, primer director nacional de OMP. Estíbaliz Vea-Murguía, directora diocesana de OMP en Vitoria, y Javier Martínez de Bujanda, delegado de Misiones Diocesanas, ejercieron de anfitriones en una cita que reunió a decenas de personas de distintas edades: laicos, laicas, religiosas, seminaristas y sacerdotes, quienes aplaudieron las intervenciones de los dos obispos y les plantearon diversas preguntas sobre la misión de la Iglesia hoy.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que la labor de los misioneros en Latinoamérica sigue siendo relevante en la sociedad actual?
¿Qué te parece que la Iglesia ponga el foco en los jóvenes y las familias en situación de pobreza en estos territorios?
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