El obispado de Münster ha suspendido a un sacerdote tras descubrirse que poseía miles de archivos de pornografía infantil y juvenil, lo que ha desencadenado un proceso judicial y canónico.
El clérigo, originario de Recklinghausen, fue apartado temporalmente de sus funciones y se le redujo el salario, según informó el obispado de Münster, ubicado en Renania del Norte-Westfalia. Además, se le prohibió realizar cualquier actividad vinculada al ministerio sacerdotal y pastoral.
En 2024, el sacerdote fue condenado a una pena de prisión condicional de un año y tres meses por poseer aproximadamente 2.500 archivos de contenido pornográfico infantil y juvenil. Como parte de la sentencia, también tuvo que abonar una multa de 450 euros destinada a la Kinderschutzbund, Asociación para la Protección de la Infancia, y se le impuso la obligación de recibir tratamiento con un terapeuta sexual. Desde el inicio de la investigación, el obispado lo suspendió y posteriormente lo destituyó de su cargo como párroco.
El obispado anunció que próximamente se iniciará un proceso canónico contra el sacerdote. El Vaticano delegó la responsabilidad de este procedimiento al tribunal eclesiástico local de Münster, aunque aún no se ha fijado la fecha para el comienzo del juicio canónico.
Antes de que se descubrieran los archivos ilícitos en Internet, el sacerdote había ganado notoriedad como una figura influyente dentro de la Iglesia, presentándose con una imagen moderna y defendiendo públicamente la necesidad de esclarecer de manera sistemática los casos de abuso sexual contra mujeres y menores en el seno eclesial, según informó la cadena WDR (Westdeutscher Rundfunk).
