
Hay quienes llevan años anunciando la muerte de la fe en España. Luego llega Pentecostés, se abren los caminos de Andalucía y cientos de miles de personas marchan hacia la Virgen del Rocío, o a cualquier romería de la Virgen de su pueblo.
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La fe no ha muerto. A lo mejor es que ésos no ven cómo hay un resurgir de Fe, o simplemente no se han dado cuenta de que Dios nunca dejó de estar presente...
El Rocío desconcierta a los demógrafos expertos defensores del laicismo. En las romerías la fe canta, llora, brinda, camina y se arrodilla en mitad del polvo. No cabe en esquemas fríos, se vive desde el corazón. Sin duda estas cosas molestan a esos que piensan que la religión auténtica debe ser silenciosa, discreta y casi invisible, y debe estar encerrada en la vida privada, y no en la sociedad.
Aunque también hay contradicciones. Hay rocieros que pisan poco la misa o que vive más la fiesta que la oración. Pero despreciar el Rocío por eso sería una ceguera monumental. Porque la Virgen lleva siglos haciendo precisamente eso: entrar por donde puede. A veces por una lágrima. A veces por una promesa. A veces por una carreta en mitad de la marisma. o en una romería del pueblo...
Creo que peor que una fe imperfecta es un alma que ya no ama nada.
En media Europa se convierten iglesias en museos, sin embargo, Andalucía sigue llenando caminos para cantarle a María. Y eso tiene un valor inmenso. La Virgen sigue siendo Madre y así Cristo nunca está del todo lejos.
La devoción mariana es una bendición para la Iglesia. Es una prueba constatable de que el corazón del pueblo todavía late como una cultura endiosada. Y late con fuerza. Con polvo en los zapatos, una Salve en la garganta, el rosario en la mano y el nombre de la Virgen en los labios. Como reza el cartel de una imagen que sobresale en un balconcito de la Mezquita-Catedral de Córdoba, y al que yo me uno con este escrito: Si quieres que tu dolor se convierta en alegría, no pasarás, pecador, sin alabar a María. Aunque mayo esté terminando, no quería dejar pasar esta oportunidad de escribir sobre Ella.
