Seis redes eclesiales presentan documento sobre diálogo justo en territorios afectados por actividades extractivas durante el Tiempo de la Creación.
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En el marco del Tiempo de la Creación, que se celebra anualmente hasta el 4 de octubre, seis redes de iglesias de América Latina han presentado un documento que reflexiona sobre el diálogo en las comunidades afectadas por las actividades extractivas y la necesidad de dar voz a las víctimas. Esta iniciativa se enmarca en un contexto de creciente preocupación por los efectos del extractivismo en el medio ambiente y en las poblaciones locales.
El documento ha sido impulsado por la Comisión brasileña de Justicia y Paz, la Red Ecuménica Iglesias y Minería, Pax Christi, la Red Eclesial del Gran Chaco y del Acuífero Guaraní, la Red Eclesial Ecológica Mesoamericana y la Repam, la Red Eclesial Pan-Amazónica. Monseñor Vicente De Paula Ferreira, presidente de la Comisión Episcopal para la Ecología Integral de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, ha destacado la importancia de caminar junto a las comunidades a menudo ignoradas y no escuchadas.
La conversión de De Paula Ferreira hacia los temas de ecología integral se remonta al 29 de enero de 2019, cuando el colapso de la presa de la mina Córrego do Feijão en Brumadinho, Minas Gerais, resultó en la muerte de 272 personas y la contaminación de los ecosistemas cercanos. Este trágico evento le llevó a involucrarse más profundamente en la propuesta de la Iglesia sobre la ecología integral, denunciando el extractivismo sin ética que convierte la naturaleza en una mercancía.
Actualmente, De Paula Ferreira es obispo de Livramento de Nossa Senhora y ha expresado su orgullo por el documento titulado "Diálogo justo e imparcial para la transformación de los conflictos". En él se abordan los principios que han guiado su lucha por la defensa de los territorios y comunidades afectadas por abusos ambientales y económicos. El texto señala que el planeta enfrenta una grave crisis, impulsada por intereses económicos que buscan expandir el poder y la demanda de recursos naturales a cualquier costo.
Las redes eclesiales han enfatizado la importancia de dialogar con las víctimas de las actividades extractivas, basándose en su experiencia y en sus procesos de resistencia no violenta. El documento subraya que los cambios significativos no pueden surgir únicamente de las estructuras de poder existentes, que tienden a justificarse y perpetuarse. Para lograr justicia, es fundamental centrar las discusiones en las comunidades que habitan en las regiones afectadas por el extractivismo, que a menudo no son escuchadas.
El diálogo equitativo, según el documento, requiere una adecuada interpretación de la realidad y de las relaciones de poder entre los diferentes actores, sin minimizar las asimetrías existentes. La Iglesia no puede ser vista como una mediadora neutral en contextos de conflicto, sino que debe comprometerse desde una opción preferencial por los más vulnerables, reconociendo la dignidad de las personas afectadas como un criterio esencial para el discernimiento social y pastoral.
Tras la tragedia de Brumadinho, De Paula Ferreira decidió trasladarse a la comunidad afectada para vivir entre sus habitantes y escuchar sus necesidades. Criticó a las grandes empresas extractivas que creen que el dinero es suficiente para reparar los daños causados, afirmando que hay aspectos como la espiritualidad y la cultura que son igualmente necesarios para lograr una verdadera justicia.
El documento también destaca que uno de los principales obstáculos que enfrentan las comunidades para defender sus derechos es la falta de información adecuada y accesible sobre los proyectos que se implementan en sus territorios. A menudo, las alianzas entre actores políticos y empresariales resultan en acuerdos que se presentan a las comunidades solo cuando los proyectos ya están en marcha, lo que dificulta un diálogo genuino. Por ello, se hace hincapié en la necesidad de garantizar la transparencia y el acceso equitativo a la información antes de cualquier proceso de negociación.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que las empresas extractivas deberían estar obligadas a informar con transparencia a las comunidades antes de iniciar sus proyectos en los territorios?
¿Piensas que la Iglesia debe tomar partido explícitamente en favor de las comunidades afectadas por el extractivismo o mantener una postura más neutral?
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