El legado del cardenal Rafael Merry del Val, destacado por su humildad y su enfoque espiritual hacia la vida pública, ofrece un desafío a los nacionalismos contemporáneos, según el historiador de la Iglesia, Roberto de Mattei, durante la presentación de su biografía.
El 27 de febrero, en el Oratorio de Brompton en Londres, el profesor Roberto de Mattei presentó la edición en inglés de su obra "Un cardenal para los tiempos". Durante el acto, subrayó que la enseñanza más relevante del cardenal Merry del Val es que la lealtad de la Iglesia no debe estar condicionada a ninguna nación o partido, sino a la verdad. Esta información fue difundida por ncregister.com.
De Mattei, investigador de la vida del cardenal que fue secretario de Estado del Papa San Pío X, destacó que Merry del Val encarnaba el concepto católico de Romanitas, un espíritu romano que trasciende fronteras y se manifiesta en la universalidad de la doctrina y la liturgia. Este enfoque resulta esencial para comprender su figura, pues, a pesar de sus raíces españolas, su educación en Inglaterra y su vida en Roma, fue percibido de modo distinto según la nacionalidad.
El cardenal, que ocupó altos cargos en la Curia romana a comienzos del siglo XX, fue descrito por de Mattei como un hombre que desafiaba las etiquetas nacionales. "Su sangre era española, Inglaterra lo educó y Roma fue la ciudad donde pasó cuarenta años de su vida", explicó. Esta diversidad cultural, argumentó, solo puede resolverse mediante la Romanitas, que permite a los católicos identificarse como ciudadanos romanos no por orgullo político, sino por su vínculo con la Sede de Pedro.
En una entrevista posterior con ncregister.com, de Mattei resaltó que la Romanitas recuerda la misión universal de la Iglesia, que debe ser "superior a las diferentes nacionalidades". En un contexto de creciente nacionalismo, el legado de Merry del Val enseña que la verdadera misión de la Iglesia no debe vincularse a una sola nación, sino que debe ser universal y fundamentada en la verdad.
El cardenal Merry del Val, quien fue secretario del cónclave que eligió a San Pío X y desempeñó un papel crucial en documentos papales relevantes como la carta apostólica "Apostolicae Curae" y la encíclica "Pascendi Dominici Gregis", es recordado por su competencia y dedicación al servicio. De Mattei señaló que su figura representa la personificación de la Curia Romana, con una profunda comprensión de sus virtudes y debilidades humanas.
Durante el acto, el cardenal Vincent Nichols, arzobispo emérito de Westminster, manifestó su interés por la vida del cardenal, especialmente por su formación en el Colegio Ushaw, conocido por su excelencia hasta su cierre en 2011. Nichols también reflexionó sobre su experiencia en el cónclave, comparándola con la de Merry del Val, quien desempeñó un papel mucho más significativo en la historia de la Iglesia.
El arzobispo Miguel Maury Buendía, quien conoció a Merry del Val a través de su abuela, destacó su cercanía con todos, desde la nobleza hasta los más humildes, y su dedicación como embajador de Cristo. "No era solo un administrador capaz, sino un sacerdote que amaba su vocación", afirmó.
Por su parte, Paul de Zulueta, primo del cardenal, recordó su brillantez académica y dominio de varios idiomas, bromeando sobre su temprana excelencia en los estudios. De Mattei también resaltó que Merry del Val fue un ferviente defensor de la conversión de Inglaterra, considerando su oración diaria por este propósito como un aspecto fundamental de su vida.
El evento concluyó con la intervención de Domingo Merry del Val, quien presentó a su tío como un hombre cuya vida interior era más importante que su carrera pública. Recordó que en su tumba se inscribió: "Da mihi animas, cetera tolle", reflejando su verdadero propósito. Domingo también destacó que el cardenal, a pesar de su ascenso en la jerarquía eclesiástica, rechazó el papado por humildad y por su deseo de vivir entre los pobres de Roma.
Finalmente, se abordó el misterio que rodea la muerte del cardenal, ocurrida durante u...
