El obispo Strickland aclara la postura de la Iglesia sobre las bendiciones a uniones homosexuales.
El obispo Joseph Strickland ha emitido una declaración en respuesta a los recientes comentarios del Papa León XIV sobre las bendiciones a parejas homosexuales, generando un debate significativo en la comunidad católica. En su mensaje, publicado en su cuenta de X, Strickland subraya la importancia de que la Iglesia no bendiga el pecado, sino que llame a todos a la conversión y a vivir en la verdad del Evangelio.
Strickland destaca que la distinción entre bendiciones "formales" e "informales", mencionada en el documento Fiducia Supplicans, ha causado confusión entre los fieles. Según el obispo, una bendición no debe ser considerada como un simple gesto, sino como un acto sagrado que implica el favor de Dios. Asegura que si se otorgan bendiciones que parecen validar relaciones contrarias al diseño divino, esto podría llevar a escándalos y errores espirituales.
El obispo también advierte sobre la percepción de que hay cuestiones morales más relevantes que la moral sexual. A su juicio, la Iglesia nunca ha sostenido que los pecados contra la castidad sean de menor importancia. En cambio, enfatiza que la moral sexual está intrínsecamente relacionada con la dignidad humana, la santidad del matrimonio y el orden correcto del amor. Aunque reconoce que la justicia y la dignidad de cada persona son preocupaciones morales graves, sostiene que la ley moral no se divide en categorías competidoras.
Strickland concluye su declaración reafirmando su compromiso de proclamar la fe católica en su totalidad, sin compromisos ni confusiones, y siempre con caridad hacia cada persona. Su mensaje busca guiar a los fieles hacia la libertad que proviene de vivir en la verdad de Cristo, recordando que la verdadera unidad en la Iglesia se fundamenta en la claridad de las enseñanzas de Jesús.
