

En las películas de Hollywood y de todo el mundo, desde los años 1930, tienen diálogos y actitudes que dan por supuesto el amor a los niños, y que había que tener muchos. Detrás había un profundo enraizamiento, en toda la sociedad occidental, en las enseñanzas judeo-cristianas. Hoy, fuera de este contexto, generalmente se reduce la descendencia a dos hijos o a ninguno. Por tanto, el único remedio contra la caída demográfica es el actual resurgir de la fe cristiana, cuyos frutos de más hijos están ya a la vista.
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Sábado, 7 de noviembre
El dramatismo del problema
El bajón de nacimientos plantea grandes dificultades a muchos países. Pero incluso las naciones totalitarias no saben qué hacer con la caída de las tasas de natalidad. El poder del Estado en este ámbito no puede hacer nada. Es la gran pesadilla de Putin y Xi Jinping. Presionar a las mujeres para que tengan hijos es incompatible con una visión liberal del ser humano. Convertirse en padre o madre es una decisión individual de gran trascendencia. Es análogo a un voto político, manifestado por el sí o no a la vida. En Alemania, por ejemplo, las clases en un colegio pueden tener hasta la mitad de chicos islámicos.
Es un tema que tiende a barrerse debajo de la alfombra, con cierta cobardía, porque la naturaleza humana misma exige a gritos descendencia. No debemos olvidar que son los hijos los que aseguran los impuestos, las pensiones y los seguros de la tercera edad. Sin embargo, este clamor puede acallarse con ideologías ecológicas o viendo en los hijos un obstáculo para vivir una libertad tan seductora como engañosa. Cambiar los hijos por un Lamborghini, por playas y mar etc. es el peor negocio de la historia. Para esto basta admirar la tierna sonrisa de un niño, que es vida y gozo que no pueden dar las cosas muertas.
Terminología de combate
Quien acuña los términos, marca el rumbo del debate. Donald Trump es un maestro en esta disciplina, y su vicepresidente, J. D. Vance, también la domina. En el año electoral de 2024, produjo una gran consternación vídeo suyo, cuyo tema puede resumirse en un concepto: «Childless Cat Ladies» —es decir, mujeres con gatos, pero sin hijos—. Según Vance, estas mujeres llevan una vida miserable y, por eso, también quieren convertir a USA. en un país miserable. Por desgracia, algunas de ellas son figuras políticas destacadas del Partido Demócrata.
Vance tuvo que soportar por ello críticas, pero, al parecer, eso no le ha perjudicado. Al contrario, no solo popularizó el término «Childless Cat Lady», sino también un escepticismo renovado hacia las personas sin hijos. En una entrevista con el conocido presentador Tucker Carlson, Vance dio rienda suelta a su sentimiento hacia las personas sin hijos. Afirmó que, a largo plazo, estas personas tendrían poco interés en un futuro próspero para el país, ya que, al no tener hijos, les da todo igual.
Para parejas como Travis Kelce y Taylor Swift existe un término específico para parejas sin hijos: DINK —Double Income No Kids—. Esto es: doble ingreso sin hijos: esta vida es miserable que pone a riesgo la vida eterna.
Los conservadores de la derecha alemanes hablan exactamente igual. Ulrich Siegmund, candidato principal de la AfD en Sajonia-Anhalt, exige un «cambio en la natalidad» debido a la baja tasa de fertilidad. Cuando un reportero del programa «Heute-Show» le hizo una pregunta al respecto, Siegmund se limitó a espetarle: «¿Tienes hijos?». El reportero respondió que no. Siegmund esbozó una sonrisa, como si lo hubiera pillado en un error, y poco después dio por terminada la conversación.
Conciliación del trabajo con la familia
Esto solo funciona si el padre o la madre están dispuestos a reducir, o incluso renunciar a su actividad profesional; por regla general esto toca a la madre. También puede suponer llevar una vida más modesta en cuanto a casa, coche, viajes etc. Esto significa contar con alguna renuncia y algún sacrificio, a cambio de un hogar luminoso y alegre.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que la decisión de tener hijos debería ser una elección completamente personal o considera que la sociedad tiene algún papel que jugar en ella?
¿Qué te parece que los gobiernos puedan hacer para abordar la caída demográfica sin vulnerar la libertad individual de las personas?
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