El relator del Sínodo sobre la sinodalidad sugiere una mayor participación de la mujer en la liturgia sin implicar ordenación.
El cardenal Jean-Claude Hollerich, arzobispo de Luxemburgo y relator general del Sínodo sobre la sinodalidad, ha abierto la puerta a instituir un subdiaconado femenino en la Iglesia católica. En una reciente entrevista, el purpurado afirmó que podría "imaginar un subdiaconado para mujeres", aclarando que esta figura no implicaría ordenación sacramental, pero sí permitiría una mayor participación en la liturgia y en el servicio diaconal.
La propuesta responde al proceso sinodal en curso, que reflexiona sobre el papel de la mujer en la vida eclesial y las formas de ampliar su implicación en responsabilidades pastorales.
Históricamente, el subdiaconado formaba parte de las órdenes mayores junto al diaconado y el sacerdocio. San Pablo VI lo suprimió como tal en 1972 mediante la carta apostólica Ministeria Quaedam, que redistribuyó sus funciones entre los ministerios laicales de lector y acólito. El documento papal permitía, sin embargo, que las conferencias episcopales mantuvieran algunas de esas funciones bajo otras denominaciones.
Las palabras del cardenal Hollerich reactivan el debate sobre posibles desarrollos en la estructura de los ministerios eclesiales, en continuidad con la tradición y en respuesta a los desafíos pastorales del momento.
